Nos ha tocado remojarnos (a no ser que seas de la élite africana o el propio Castillejos, que estos huyen, a base de zancadas, de la lluvia y llegan secos a casa) y a mí quedar totalmente desahuciado como pitoniso meteorológico (tenéis permiso para ponerme a parir).
Pero… oye, ese punto de épica cuando cae un buen chaparrón, estás bajando con todo hasta meta y tienes a un montón de vecinos que desafían las inclemencias del tiempo y salen a la intemperie para vitorearte… Eso no te lo quita nadie. Y eso se vive cada año en una Mitja Marató de Granollers – Les Franqueses – La Garriga que entrando ya en la treintena nos tiene a muchos el corazón robado. Sigue leyendo









