
Superado el tsunami Bombers a la Cursa del Port de Barcelona se le presenta una edición, la cuarta ya, de volver a la normalidad y seguir haciendo de la diferencia su mejor argumento. Nocturna (de verdad, cruza la medianoche), solitaria (el paso por el Rompeolas solo escuchas el sonido de las pisadas) y con un circuito a nivel de mar pero lleno de trampas (ese Pont d’Europa que parece una pequeño Mortirolo). Sin más, te explico en este intento de guía todo lo que te vas a encontrar la noche del sábado antes de irte de fiesta (si aguantas el envite).








