Segunda edición de la Cursa Barça y creo ya podemos definir la medida real de una prueba que viene con el sello de una entidad con renombre y eco mediático mundial y por eso las expectativas eran tan grandes. El resultado: sí, es importante el nombre que esté detrás de una carrera pero al final lo es más el contexto en el que ésta se celebre, y en el caso que nos ocupa eso pesa mucho.
Una sensible caída en la participación (3.100 inscritos y al final 2.683 cruzando la meta, 500 menos que hace un año) que se puede achacar perfectamente tanto al incremento de oferta como en el hecho de que en 7 días se celebra la masiva Cursa de la Mercè que fagocita a un buen montón de potenciales corredores para una prueba que se mueve y probablemente se moverá en números de carrera de clase media (de 2.000 a 5.000 corredores). Sigue leyendo










