
La muy estimable Mitja de Gavà ha venido marcada este 2017 por un bajón en la participación (que puede ser debido a muchas causas: calendario batante reñido, cambios de hábitos, carnaval… Nada grave aunque sí para hacer una necesaria reflexión) pero no en la calidad de una prueba que en su distancia reina a mí siempre me ha dado todo lo que le he pedido y me ha dejado más que satisfecho: organización más que competenete, circuito con todo preparado para correr sin ningún tipo de problemas, y buenos servicios. Este año, por unos problemas físicos (y torpeza congénita) me ha tocado correr el 10k (que creo que está un peldaño por debajo respecto a su hermana mayor), así que la nota final personal es básicamente de esa carrera; si fuera de la media maratón ya os digo que, como cada año, sería de notable alto.









