Esa sensación de vacío sólo semejante a la presencia de los títulos de crédito cuando finaliza el último capítulo de tu serie favorita o esa rabia mal disimulada porque quizá no han salido las cosas tal y como te hubiera gustado el día más determinante de toda tu carrera deportiva (como se te escape un de toda tu vida acude a un psiquiatra). Por fin hemos cubierto una etapa y ahora nos damos cuenta de que no tenemos plan vital para los próximos meses. Ya te has comido el mundo, y entonces ¿ahora qué?
___









