El año pasado catábamos la versión corta (que es un decir: 28 kilometrazos con sus 1.800 m de desnivel positivo, eso no es moco de pavo) y salimos encantados. Así que a un tonto motivado como el que escribe esta reseña no le quedaba otra que liarse la manta a la cabeza con la prueba reina del Ultra Trail Catllaràs, la versión de 55 km y sus 4.000 m de agonizante desnivel positivo. El doble de duro, el doble de satisfechos. Tanto, que amenazo hasta con crónica personal (aquí tenéis la primera parte y también la segunda parte) para alérgicos al gluten y amantes de la épica barata.
A examen
A examen: Cursa Vila Olímpica 2015
Los intereses de calendario de un megaevento como es el de la Cursa dels Bombers y una ola de calor terrible pueden ser una losa demasiado pesada para cualquier carrera popular que tenga que sortearlas, más si ambas amenazas vienen de la mano. La Cursa Vila Olímpica ha tenido que apechugar con ello con un notable descenso de corredores (más de un tercio) pero que, aun así y dadas las circunstancias, se puede dar con un canto en los dientes por mantener a más de 2.000 corredores en las calles a mitad de julio (se ha tenido que retrasar un par de semanas) y con 30º grados de temperatura. Sin duda, ya no es época para meterse a competir. Una prueba que cada año da un pasito más en cuanto a nivel organizativo y que se merece un mejor calendario.
A examen: Cursa La Maquinista 2015
Cuando algo lleva la coletilla por causas de fuerza mayor es mejor que te ates los machos. La octava edición de la Cursa La Maquinista tuvo que sucumbir a esta maldita expresión para al final verse obligada a cambiar de fecha de celebración (la intromisión de la Cursa dels Bombers ha hecho saltar todo por los aires) y, para más inri, verse perjudicada por una ola de calor que ha sido como añadir un extra de chocolate a un helado hipercalórico: un empacho, en nuestro caso de grados centígrados.
Ojo al dato: solo 76 corredores de los algo más de 1.500 finishers en la prueba del 10k han bajado de 40′, significativo de lo dura que ha sido la jornada. Todos los que habéis llegado a meta os podéis dar por satisfechos, hoy eso ha valido vale más que cualquier marca.
A examen: Cursa de la Campana 2015
Hay una norma no escrita que a mí nunca me falla: si te encuentras a los sospechosos habituales (cito algunos: vigias, polinyeros, koalas, californias…) coincidiendo en la misma carrera es que allí seguro que dan tan bien de comer a las piernas (recorrido chulo sazonado con un punto de dureza) como al estómago (festín gastronómico al cruzar la meta).
Hace poco, en una conversación tuitera con unos colegas (el nuevo debate de barra de bar) se llegó a la conclusión que las carreras populares se separan entre las que buscan corredores y las que buscan un target. Yo ahora añadiría una más: las carreras en las que se buscan amigos. Y en esa definición entran muchas de pequeñas y humildes en las que casi siempre el mismo pueblo que las acoge las acaba haciendo propias: Cinc Cims, Neorural, Polinyà… y esta Cursa de la Campana bien valen esa definición.
A examen: Cursa del Port de Barcelona 2015
Que a poco más de un mes de tu puesta de largo te encasqueten una macrocarrera la noche anterior no debe ser plato de buen gusto para ningún organizador. No es que le venga de nuevo a la Cursa del Port de Barcelona (en su primera edición le pasó algo parecido con la Desigual Night Run) y tanto en 2013 como en el presente año aguanta bastante bien el envite (un tercio menos de corredores de lo habitual pero superando la barrera psicológica del millar de finishers) en una batalla en el que la proliferación de carreras y la competencia desaforada está llevando a tal punto de saturación que al final pasa lo que pasa: todo el mundo acaba perdiendo. Como ya anunciaron el sábado, habrá cuarta edición lo que me alegra enormemente, estas carreras que intentan llevar a buen puerto una propuesta diferente al resto siempre merecen que se les de una oportunidad.
A examen: Cursa dels Bombers 2015
Esta es una de esas entradas que son tan fáciles de escribir como difíciles de contar: han sucedido tantas cosas en esta nueva Cursa dels Bombers (algunas buenas; otras regulares; muchas, por desgracia, funestas) que solo haciendo mención de las anécdotas rellenas la ficha policial de la carrera.
Pero hay más. Mucho más. Y difícil de contar y traslucir cuando confluyen tantas opiniones, sentimientos y memorabilia: estamos hablando de un icono de Barcelona, una carrera a la que muchos de los que nos hemos convertido en fieles le asociamos algún recuerdo feliz dentro de nuestro currículo deportivo. Los más veteranos te comentarán ese ambiente de puro atletismo de las primeras ediciones; los que llegamos con el avión en pleno vuelo incidiremos en la sensación de pequeñez ante una marabunta en ese momento perfectamente guiada y guionizada por una marca deportiva que creía en el invento y lo potenciaba con el punto justo de show business; y los recién llegados te contarán sus vivencias con el amor desparramado de aquellos que hacen sus pinitos en este mundillo.
Así que un cambio de formato como el que había adelantado hace medio año La Bolsa del Corredor se sabía que iba a ser algo tan traumático que aún saliendo muy bien no se iba a librar de las críticas. Ya ni te cuento cuando el experimento ha resultado en su primer intento más rana que príncipe.
Esta es la historia de cómo la Cursa dels Bombers se convirtió en #werunbcn
A examen: III Cursa i Marxa Solidàries de Martorell
Que seas capaz de reunir a un millar de personas de todo tipo de clase y pelaje en una zona poco atractiva (un polígono que es un desierto en fin de semana y alejado de su propio núcleo urbano) y en plena canícula pre veraniega (ya con la mente en las vacaciones más que en atarse las bambas), que entre ellos haya gente que repita un año tras otro, que se vinculen a la causa atletas de nivel que no se la quieren perder por mucho que en otras competiciones les puedan ofrecer materialmente más, y que todo el mundo salga con una sonrisa de oreja a oreja. Que todo eso suceda no es un milagro, es el fruto del buen trabajo y la ilusión con que se acomete.
La Cursa i Marxa Solidàries de Martorell lo vuelve a conseguir en una tercera edición que va recogiendo los frutos de un boca-oreja que, como suelo insistentemente comentar (soy un cansino), sigue siendo el mejor acto promocional al que puede aspirar carrera alguna.
A examen: Cursa Nou Barris 2015
Menudo mes de mayo, ideal para rajarte las venas: primero que si decidirse entre la Patti Smith o los AC/DC, y ahora entre la gran Cursa can Mercader y la no menos genial Cursa Popular Nou Barris (y este año con una tercera en liza, la estimable Cursa del Dimoni de Badalona)Esta vez la moneda ha caído del lado de la carrera de Barcelona. Y a pesar del dolor que significa tener que descartar una opción, diré siempre lo mismo: benditos solapamientos.
A examen Cros Can Caralleu 2015

A la segunda fue la vencida y lo que fastidió la lluvia no lo consiguió un sol abrasador. El Cros de Muntanya de Can Caralleu mantiene tras 15 ediciones el encanto de una prueba pequeña, cercana y confeccionada con mucho mimo, de esas que el boca/oreja le hacen la mejor promoción posible. Sigue leyendo
A examen: La Cursa de Rac1
Éramos pocos… y parió La Cursa Rac1. Y por mí que siga siendo así si el resultado es acabar gratamente satisfecho (buen ambiente, gran organización, estupendo precio) con una prueba que si tuviese continuidad en el tiempo (pinta a caso puntual enmarcado a una celebración concreta: los 15 años de la emisora Rac1) más de uno la tendría como una fija en su calendario de carreras populares.







