«Otro año que no toca el sorteo de @ZegamaAizkorri pero, oye, siempre nos quedará la salud. La salud que quería perder en Zegama…»
Así, repitiendo el chiste fácil, tonto y viejuno de cada año… para que cuando Marc, David y Toni me suelten «pero, tío, que yo veo te ha tocado» se presenten ‘ipso facto’ los sudores fríos, un blancazo de los que no se pasan con metadona, y la sensación de que tras lo que parecía un sueño, un privilegio y un desafío, se esconde un marrón de los grandes, un traje que me va tres tallas grandes y un «pero dónde demonios voy a meterme???».
