La Cursa dels Nassos vuelve sin grandes novedades pero con los deberes bien hechos que la reafirman en sus números habituales de fidelidad (descenso de corredores pero por encima de los 9.000 cruzando meta).
Una carrera para finiquitar (acabar de saborear o también mandar a tomar por culo, sírvase usted mismo la frase que más concuerde con su experiencia anual) el año que sigue teniendo las mismas virtudes (que son muchas) y también los mismos problemas (que son pocos y no afectan a la valoración final pero que tocaría ponerse con ellos para aún dar más nivel a la prueba). Una carrera masiva que lo dispone todo para que no lo parezca tanto si compites y que la disfrutes sin pensar en el crono si te la tomas como una fiesta.









