El exitazo de la Mitja Marató Costa Barcelona-Maresme se puede contar en números (1.600 inscritos con dorsales agotados semanas antes) o en satisfacción (una carrera que sé que gusta a la plana mayor de corredores). Y es un buen síntoma de cómo las media maratones se han convertido en distancia fetiche en este nuevo y cíclico boom del running que estamos viviendo.
Yo tenía que estar allí este año con dorsal corriendo y también echando fotos… Y al final curro de última hora me lo ha impedido. Pero por suerte os puedo dejar las fotos que ha hecho el colega Miquel Martínez sobre el km 12,5-13 (hasta que se le ha acabado la batería de la cámara). Como siempre, todas vuestras (y mil millones de gracias a Miquel).





