Debería comenzar con la cantinela de cada septiembre sobre que las primeras carreras populares de la temporada nos pillan inmersos en el síndrome pos vacacional y con las piernas en barbecho si hemos decidido, acertadamente, hacer un reset mental de ese gesto ya tan nuestro de balancear las extremidades. Pero, vamos, a quien quiero engañar, la mayoría de vosotros habéis aprovechado el agosto para entrenar a escondidas para así intentar dar el hachazo a las primeras de cambio y tenéis la primera oportunidad en la flamante (por novedosa, las incógnitas se resolverán el próximo domingo) Cursa del Barça de la que ahora toca desentrañar sus secretos.
