¡Peligro! Epidemia runner

Una nueva y temible epidemia de plastas ha aterrizado en el seno de los hogares españoles.

Publicado en  ‘La Bolsa del Corredor‘.

Esta plaga, más terrible y pesada que la visita periódica de los Testigos de Jehová o de esos agentes de las compañías eléctricas que te atosigan para que cambies tu factura a otra mucho más interesante si lo que te va es el esclavismo con sonrisa profident,  es considerada potencialmente peligrosa por un motivo: mientras a las anteriores se las despedía fácilmente con un portazo, esta desgraciadamente ha cruzado esa barrera y se ha instalado dentro de TU CASA.

Esta infección, que rápidamente ha sido denominada por un grupo de psicoanalistas con mucho tiempo libre (y muy pocos clientes) como runnitis, ha destrozado familias enteras y ha convertido a otras tantas en pequeñas sectas que se pasan las horas del día acumulando textiles transpirables (afectación bautizada como Síndrome de Diógenesport), disputando carreras populares como si les fuera la vida en ello y, lo más trágico, contando posteriormente las batallitas como si estuviéramos en época de reconquista.

Dada la complejidad de este fenómeno hemos decidido explicar en una serie de capítulos sus principales características, algunas claves para detectar cuando alguien está poseído por esta preocupante fiebre de tormenta oral y varios consejos para prevenir los casos:

¿En qué consiste?

Los afectados ya se encargan por si mismos de que tú sepas / sufras su enfermedad. Lo harán dedicándose a contar hasta el más mínimo detalle de sus proezas atléticas. Unas gestas que, por supuesto, sólo han sido capaces de conseguir los/las que lo cuentan, para nada los 4.500 que han llegado por detrás ni los 12.000 que han quedado por delante. Y mucho menos el que le ha ido pasando el agua durante toda la carrera. Lo peor de todo es que están orgullosos de su enfermedad.

¿Hay alguna manera más de detectarlo?

Sí, oralmente. Desgraciadamente, ese día siempre les sale un discurso lexicamente admirable. Frases con gracia y conexión que hacen preguntarte por qué no son capaces de desenvolverse con la misma soltura cuando tienen que cortar una relación, presentarse en una entrevista de trabajo o gestionar un powerpoint en clase.

Han desarrollado un lenguaje complejo al que hace falta echarle horas y horas de estudio y dedicación para su perfecta comprensión. Así que lo más normal del mundo es que las primeras veces o no lo entiendas, o lo entiendas tal como a ellos les gustaría que sonase, esto es: épico y único. La repetición constante en el tiempo del mismo discurso te abrirá los ojos y comenzarás a descubrir que tras esa prosa digna de Becquer se esconde un sofisticado procedimiento de términos tremendistas creados para ensalzar situaciones, en otro contexto, de  lo más comunes. Aquí algunos ejemplos de sus expresiones más manidas y su conversión al cristiano (lo siento jehovenses del mundo):

  • “Fue un Infierno” = Salió el sol.
  •  ”Hipotermia” = Hizo un poco de frío y llovió cuatro gotas durante 10 segundos.
  • “Calambres” = No podía seguir el ritmo.
  • “Sprint final” = Leve aceleración.
  • “Tengo los pies destrozados” = Tengo una ampolla.
  • “Me deshidraté” = Sed.
  • “Una subida como el Everest” = Un falso llano a final de carrera.
  • “No pude hacer marca porque me obstaculizaron” = Iba tan agotado que no tenía capacidad para adelantar al de delante.
  • “Mi mejor marca personal de esta semana, en este lugar y con estas bambas” = Estoy a un universo de mi mejor estado de forma.
  • “Creo que estoy para hacer Sub…” = Sueño que puedo hacer Sub…
  • “No se donde están mis límites, se donde no están” = Voy de ciudadano de día y superhéroe de noche.

 ¿Cómo saber si nuestros hijos están afectados?

– Ojo. Hay que tener cuidado en no confundir idiomas, aunque estés seguro que lo que habla tu hijo es lenguaje tuenti puede ser que le hayan inoculado el virus del running y no lo sepas. “Supinador”,”Fascia” o “sub45″ bien podrían ser expresiones soltadas a las cuatro de las mañana con alta graduación de alcohol germinando en el cuerpo. Pero no, son vocablos de runner avanzado. Para tu salud mental (y también económica) siempre será mejor criar un nini que un runner. Si descuelga el póster de Kill Bill y cuelga el de Kilian Jornet tienes un problema.

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3 Respuestas a “¡Peligro! Epidemia runner

  1. jaja… Muy bueno! Es que a veces (vamos, casi siempre), somos muy exagerados.

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  2. Pingback: A examen: Cursa Popular Clot | David y el blog maldito