Las fases de la desescalada (para corredores, runners y campeones de rellano)

Ahí andamos, más que corremos, los ruiners del palo, comenzando a vivir esa amalgama de sensaciones de volver a calzarse unas bambas: la felicidad de la primera zancada, el sufrimiento de la segunda, las putas agujetas tras la tercera.

Ese va a ser el camino hasta alcanzar lo que se ha denominado como NUEVA NORMALIDAD y, que en el caso de corredores como yo, no es otra cosa que probablemente seguir dando pena creyéndonos que vamos a un ritmo de misil tierra-aire. Pero, y lo bien que nos lo pasamos, eh!

Y ahora que ha llegado el Plan de desescalada por fases es momento para analizarlo en detalle para que tengas claro el qué, el cómo, el dónde y el cuándo y así saber a qué atenerte en ese proceso para convertirte de nuevo en una auténtica bestia parda de mitad del pelotón (o algo más atrás). Aquí lo tienes detallado.

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Yo también fui un novato (y mañana lo volveré a ser)

Es más que probable que el sábado, cuando después de tanto tiempo de parón (si no eres de los suertudos que de algún modo u otro han podido sortear la situación) salgas a correr por primera vez (a no ser que lo retrases unos días por temor al barullo y a ser posible víctima de algún instructor de la moral con móvil en ristre), te acabes llevando más de una sorpresa.

La primera es que las piernas no tirarán para nada como te gustaría. Tocará  tener presente esto: Recuerda que correr siempre fue disfrutar ya fuese a 3′ o 6′ el km.

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Normativa para que los corredores cumplan sin lloros el plan de desconfinamiento (guía útil)

Que por ahí van diciendo que en breve se acaba la prisión domiciliaria y podemos volver a salir a tomar el aire y, en nuestro caso, calzarnos las bambas sin paredes haciendo de muro más chungo que el de la maratón.

Pero nos ha pillado tan en bragas que el desconfinamiento que, depende cómo lo asumas, puede ser más traumático que otra nueva versión del Resistiré en boca de Melendi. Y es que las expectativas que tenemos (vamos, volar a lo Bekele gracias a los ejercicios de la Patry Jordan) sobre lo que será la dura realidad (sacar el hígado antes incluso de que tu GPS halla pillado la señal) nos puede llevar a que la hostia se sienta más allá de Orión. Y es que, chic@s, es volver a la virginidad atlética. Así que va doler, no sabes cóooooomo va a doler.

Para evitar cualquier error fatal, aquí os propongo una serie de normas y reglas a cumplir estrictamente por todos y cada uno de los corredores que habitan este planeta (que cuento que triplica la población total de la gente normal en Tierra por la brasa que hemos dado estos días) que nos permitirá una puesta a punto progresiva sin traumas físicos ni, sobre todo, emocionales (que estamos que a la más mínima nos salta la lágrima).

Un plan sin fisuras. Bueno… Será más bien un plan con fisuras. Con fisuras en los metatarsianos, en el peroné…

Ahora más en serio: Cuidaros vosotros y cuidaros del resto cuidando de mantener la distancia social cada vez que salgáis a correr.

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Si me quieres, no me regales un libro de running

Es cierto, tengo un problema ya que… odio los libros. Bueno, no reniego precisamente de los libros sino todo lo que los rodea: personas normales que se vuelven en insufribles ególatras al poner tinta en blanco, lectores amargados que solo consumen literatura para echárselo a la cara al resto de mortales en vez de disfrutarla por si mismos, y una industria que esconde sus miserias y ata en corto subvenciones y beneficios apoyándose en un adjetivo al que hace mucho que le usurparon todo su sentido: cultural. Sigue leyendo

Volver a correr, pero con qué coste

Con el correr sucede lo mismo que con cualquier otro ámbito de la vida moderna: todos nos sentimos clase media, y dependiendo de si nos comparamos con los pros o con los que consideramos algo más lentos, entonces somos clase media alta o clase media baja (o totalmente denostados cuando clamamos por las injusticias). Y solo nos vemos privilegiados cuando ya es demasiado tarde y solo nos queda añorar el pasado. Sigue leyendo

Ocho tipo de corredores que han surgido durante el confinamiento

Que el tener que quedarse encerrado en casa ha hecho destacar nuestro ingenio como mostrar nuestras debilidades, el generar nuevas maneras de interactuar entre nosotros e, incluso, ser origen de nuevos roles, es algo que ha quedado presente estos días.

En el mundillo del deporte popular (el de corredores de medio pelo, globeros y triatletas de panzón) no es algo que haya quedado al margen. Vamos a repasar los ocho tipos nuevos de corredores que han nacido gracias al (bueno, mejor, a pesar de…) puñetero COVID-19. Sigue leyendo

Así es una multa runner (si te saltas el confinamiento)

Que sí, que nos subimos por las paredes y de eso se ha hablado largo y tendido sobre hasta qué punto afecta el confinamiento al corredor y sobre las ganas que tenemos todos de volver a la normalidad y a correr.

Y… Tenía que pasar. Que son pocos y no representan a la inmensa mayoría, eso está claro. Y a partir de ahí hay que ser conscientes de que si al final si no te quedas en casa (que es lo que te piden hasta los mismos sanitarios, un solo gesto que no cuesta nada #QUÉDATEENCASA) y te divisa la policía del balcón, acabarán por pillarte por banda los que oficialmente llevan placa y… Placa: multorro al canto.  Y, ojo, que puede ser que te caiga una de éstas. Aquí te presento un modelode sanción que ha llegado a mis manos*.

**Es triste tener que insistir en esto en pleno 2020 pero… Es un artículo humorístico sin más voluntad que haceros pasar un rato entretenido en estos días de encierro domiciliario.

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El día que volvamos a correr

El día que volvamos a correr seguramente en lo que menos piense será en ponerme a correr sino en las ganas que tengo de ver como todo en mi vida vuelve a tomar un cariz de cierta normalidad.

Significará que lo peor, a nivel de coste humano, quedó ya definitivamente atrás. Y esa será la mayor felicidad, más que calzarme unas bambas, os lo aseguro. Significará también que podré mostrar mi agradecimiento a aquellas personas (amigos, familia y nuevas adquisiciones al círculo de íntimos) que estas últimas semanas me han demostrado que la cercanía no está reñida con la distancia. Poder dar un abrazo, estrechar una mano o compartir una sonrisa de complicidad… si el cambio de hábitos no nos impone ser tan sanitariamente restrictivos como para modificar para siempre nuestra forma de demostrar afecto.

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Hasta qué punto afecta el confinamiento a los corredores

Es difícil escribir y, en el momento en que te decides, hacerlo con el tono adecuado cuando toca vivir tan de cerca una situación excepcional por su dramatismo e incerteza como es el de la expansión del coronavirus (de ahí que el quedarse en casa sea para mí la mejor forma de ser útil). Es difícil hacerlo sin parecer que estás aprovechando esa situación por puro interés (allá cada uno con su conciencia). Es, también, difícil crear algo con el ánimo sencillo de entretener (y hacer que el confinamiento sea un poco más pasable) cuando tocas un tema paralelo a ese drama y cuando, en el caso que nos ocupa (correr), las posiciones son tan dispares.

Pero también es cierto que una de las mejores formas de afrontar estos compases es sabiendo reírse de uno mismo y destensar en momentos de cierta ansiedad. De eso trata esta entrada. Espero que la disfrutéis y, en caso de que consiga el objetivo contrario, pues ya os pido disculpas.  Allá vamos.

Runners VS Confinamiento

Solo hace falta que te digan que nos puedes hacer algo para que te entren unas ganas loquísimas de ponerte a ello.  No vengas más tarde de las dos (y un rabo (yo llego a las 2 y cinco). No te líes con megan@que te llevarás un chasco (es egoista e imbécil pero hay algo de eso que me pone). No toques el botón rojo (como si fuera una bomba nuclear, anda que va a pasar algo… Hostiaaaaaa).

Pues en esa estamos los corredores. Solo hace falta que nos digan que no podemos salir a correr y que nos toca confinar como para que de repente desde el minuto cero ya nos den unas ganas de entrenarnos como si no hubiese un mañana (cruzo dedos), que eso no quita el papel totalmente sanador a nivel físico y psicológico que tiene el salir a trotar.

Y es que, a ver, dónde se ha visto que un runner que vuelve más en forma después de un parón prolongado de inactividad. Pues el Covid19 ha conseguido obrar el milagro do por estar en forma estos días de confinamiento. Sigue leyendo

Selección de favoritas (humor, reflexiones y crónicas)

Pero, de vez en cuando, y mucho menos de lo que me gustaría, le doy a otro tipo de entradas que pueden ir del cachondeo (que bien va reírse de uno mismo y de esto de correr en general) a otras más intensitas (sí, también tengo mi lado ñoñi o hater según me pique). Lo he dividido de la siguiente manera:

  • MODO CACHONDEO
  • MODO INTENSITO
  • MODO MARATÓN
  • MODO PSEUDOCRÓNICAS

Aquí te dejo una selección de las más salvables (que no significa que buenas; son las que menos vergüenza ajena me dan).

Y siempre tendréis fija en una pestaña estas entradas por si en algún descanso queréis darle un tiento para matar el tiempo

PD: No, nunca habrá libro. Dejemos la literatura para la gente que sabe escribir y contar cosas realmente interesantes.   Sigue leyendo