A examen: Val d’Aran by UTMB (PDA)

Las cartas sobre la mesa. Ya os aviso que la hermana mayor de esta de Val d’Aran by UTMB, la  de Chamonix, no es que sea mi carrera favorita, pero para nada  tengo una animadversión hacia ella mayor que en otras carreras que me han dado el palo; es más, me pareció un auténtico carrerón, más allá de si estoy más o menos cercano a su filosofía.

En Chamonix encontré lo que esperaba e, incluso, me quedé gratamente sorprendido por el nivel organizativo desde que llegas hasta que te vas y el ambientazo que se respira. Para nada soy un ‘hater’ de ella; es más, recomendaría mucho vivirla al menos una vez.

Eso sí, este nuevo sistema a mí no me convence. Ya lo dije en su momento: es su negocio y pueden montarlo como quieran, pero para mi gusto traiciona el espíritu de siempre de la competición de trail running en el que tu esfuerzo vale igual que el de al lado vivas donde vivas y corras la carrera que corras.

Aun así, reconozco que tanto el entorno (luego hablaré de él) como el hecho de probar aquí cerca una experiencia parecida a la de Chamonix me llamaba la atención, y era un buen motivo para darle la oportunidad a uno de sus nuevos satélites a pesar de ciertas reservas (la gestión y resolución con el tema de las intoxicaciones por el agua del año anterior me hacía estar en alerta, pero, por otra parte, a muchas carreras grandes y pequeñas les he dado el beneficio de la duda que es ‘la segunda oportunidad’).

Así aterricé en la Val d’Aran by UTMB , de la que reconozco que en un principio salí contento (también la adrenalina hace mucho, para bien y para mal: en mi caso para bien porque lidié o me salvé bastante bien de algunos problemas organizativos que en la PDA no dan tanta sensación de ‘graves’), pero que a cada día que pasa la sensación es cada vez más agridulce.

De flipar con el recorrido hasta llegar extasiado a meta a cada vez más ser consciente que es una prueba con gran potencial, pero con algunas deficiencias que la lastran absolutamente (me planteaba en un futuro probar la CDH; ahora, viendo la experiencia de otros colegas, ya lo veo con otros ojos) y además me deja la sensación que las pruebas satélites, las UTMB ‘wannabe’, creadas de cero tienen muchas sopas que tomar si las comparamos con las asociadas que ya tienen una historia y recorrido detrás (Ultra Lavaredo, por ejemplo). Tienen el traje, pero les falta saber vestirlo y llevarlo con talento.

También os digo que es difícil hacer una valoración global de una prueba habiendo corrido solo una de las distancia y con la sensación que a pesar de que uno de los grandes fallos de la prueba -los tapones- lo padecimos totalmente en la PDA y algo menos en las pruebas largas, no es ni la mitad de grave que el otro -los avituallamientos- que sufrimos en menor medida que los de la CDH (la de 100 km) y la VDA (la de 100 millas).

Dejaré anotado algunas de las incidencias que me han contado amigos de las otras pruebas, pero la valoración está muy marcada en la carrera de 55 km (la PDA), más que nada porque es la que yo puedo dar fe desde que aterrizo en Vielha hasta que hago sonar la campana.

  • Lugar: Vielha (Val d’Aran).
  • Fecha: 7 de julio (7.30).
  • Participación: Unos 3.700 inscritos entre todas las pruebas, según organización (1.241 inscritos en PDA y 1.091 en meta).
  • Precio: 85€ (seguro a parte)
  • Tipo: Trail.
  • Obsequio: Camiseta técnica* y camiseta (algodón) y medalla finisher**.
  • Distancia: 55 km (3.300 D+).
  • Servicios: Cinco avituallamientos de carrera (dos líquidos, otro líquido y sólido, uno completo) y otro en meta (líquido y sólido). Guadarropa / Bolsa de vida, duchas, bus gratuito a la línea de salida.
  • Circuito: Circuito con una primera mitad exigente y técnica y otra segunda de mucho desnivel pero con terreno más corrible. Espectaculares vistas,
  • RESULTADOS: VDA · CDH · PDA · SKY

*Que apoquinas con tu inscripción.
**Obsequio de finisher al cruzar la meta

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Cosas que están bien

El Val d’Aran es un auténtico espectáculo

Ya me había hecho una ligera idea de lo que me esperaba en la Val d’Aran tras unos días por Vielha haciendo rutas y coronando esa maravilla que es el Montcorbison. Ese fue el empujón definitivo para probar de hacer una carrera por aquí y la que mejor me quedaba por fechas (ahora, por curro, tengo fatal correr los findes; así que un jueves era ideal) y, lo reconozco, después vi que también era una manera de atar algunas ‘running stones’ de cara a una hipotética vuelta a Chamonix, era esta Val d’Aran by UTMB.

Y tengo que reconocer que en este aspecto, el recorrido, no me ha defraudado en absoluto, más bien al contrario. Qué digo, me ha dado aún más de lo que esperaba. Un auténtico shock a nivel síndrome de Stendhal.

También es cierto que la pude disfrutar el doble… y no por voluntad propia sino a causa de los tapones. Así que en ese tran-tran te da tiempo de hablar con los que te rodean de lo divino (el paisaje) y lo terrenal (las colas). Y el espectáculo de la zona de lagos de Colomers fue, sin duda, el tema más recurrente entre los presentes.

Así  podías encontrarte con un murciano que me comentaba que estaba alucinando con lo que estaba presenciando, que jamás había visto algo igual; con otro discutía si era más bonita que esa maravilla que es la Ultra Lavaredo, otro colega me comentaba que algún tramo era coincidente con una de las rutas más inexcusables de hacer como es ‘Carros de Foc’… Pero todos estábamos de acuerdo: este trazado es un auténtico espectáculo para los ojos… y una tortura para las piernas.

Porque de eso también hay, una primer tercio de carrera con tramos bastante técnicos, como el ascenso grimpando a  Còth de Podo y su posterior descenso que, directamente, resultaba muy peligroso, más aún cuando estás rodeado de más gente (esto quizá sí toque revisarlo, nos caímos la mitad de los que corríamos).

Unas pendientes de aúpa de las que te exprimen hasta el último gramo de energía. Y es que vaya trampa ese final de la Tuca de Salana, que parece que no se corona nunca (y que bonita, la puñetera), y la agónica subida final a la Tuca de Cauva.

Y, por suerte, sin hacerse pesada, sin abusar de la pista (la justa y necesaria para ir enlazando) y disfrutando por el paso por los bucólicos pueblos de la comarca.

Personalmente, habiendo hecho CCC, y con muchos colegas habiendo participado en la OCC, no se me caen los anillos en asegurar que, para mí, es un recorrido más bonito que el de la de 50 de la  ‘Sommet mondial du trail’ en Chamonix. Si la compración hubiera sido con los primeros 55 de la CCC vs los de la PDA… Pues quizá tendría más dudas… Y aún así caería del lado de la de Val d’Aran. Así de bonita es.

Voluntarios y animación en los pueblos

Otra vez más, imprescindibles y esenciales. Cumplen con todo lo que te encanta ver de ellos: entrega total, competentes en su labor, animando del primero al último y, por lo que me cuentan, ayudando más allá de los que le tocaría para tapar algunos agujeros organizativos (avituallamientos en distancias largas).

Con esa sensación de sentirse parte de lo que significa el evento (no en plan organizativo sino como la suma de un todo -incluyo aquí también a participantes y acompañantes- que la hacen posible)

Si me he de quedar con dos recuerdos de la carrera, tengo claro que uno es el trazado por donde discurrimos y el otro es la alegría que te daban cada uno de ellos.  Una auténtica maravilla.

Y todo esto iba sazonado con el buen ambiente que había en los pueblos por donde pasaba la carrera, tanto por los vítores de los vecinos de cada localidad como . En ese aspecto sí me ha recordado a UTMB.

En términos generales, lo que funcionó

  • Recogida del dorsal: sin problemas, todo rápido y bien gestionado por parte del personal.
  • Bus: Eficiente servicio en la recogida, traslado y desde que te apeas hasta la zona de salida de la prueba. El de los compañeros, aunque fuese de pago, también lo valoro muy positivamente.
  • Logística zona de salida. Ya que nos hacían llegar bastante pronto a la zona de salida, es un detalle tener a nuestra disposición el pabellón polivalente abierto para poder descansar. Los lavabos para 1.500 resultaron escasos.
  • Buen sistema de guardarropa: No vi colas ni ningun problema para dejar la bolsa de vida. Hay que precisar que ene el caso de la PDA, la trasladaban directamente a meta, para ver cómo funcionó como bolsa de vida durante la competición habría que preguntar a los de la CDH y la VDA.
  • App de seguimiento funcionando mejor de lo esperado: En nuestro caso, nos ha dado bastantes problemas en otras pruebas – UP y UTMB- que usan el mismo servicio (creo que es de los Poletti) y aquí funcionó mejor (solo al principio falló).
  • Información previa. Un buen sistema de comunicación vía mailing, y ya en en Vielha, sin problemas para moverte y resolver dudas.
  • Señalización. Difícil hacer una valoración en el primer tercio de carrera ya que con tanta gente vas siguiendo al de delante, pero cuando ya pude correr algo más ‘solo’, sin ningún tipo de duda para seguir el trazado. Cinta y banderillas reflectantes bien dispuesta, con los que me guié perfectamente.
  • Asistencias. Vi como atendían y trasportaban a un chico en una zona de difícil acceso. Bien gestionado ahí. Por otro lado, me cuentan que faltaban asistencias en otros puntos del recorrido (ahí no me fijé…).

Feria del corredor y actividades con olor a UTMB

Todo en versión reducida, ya sea por números (ni mucho menos tiene la misma cantidad de participantes ni de acompañantes y animadores; solo la PDA se le acerca) o por cuestiones de interés comercial y promocional de las marcas (entra dentro de la lógica).

Con la sensación de que una cosa es que tengas el sello UTMB y otra que le intentes hacer sombra a tu hermana mayor. Aun así, aplaudiendo de que Hoka se implicase más de lo que pensaba (realmente cree en este formato) y una feria del corredors bastante apañada y por encima de la media en cuanto a número de stands y de marcas comerciales, aunque, salvo Transvulcania,  ninguna carrera se ha acercado a capatr posibles participantes.

A mí si me gustan las camisetas

Es un detalle menor, pero también que indica el grado de implicación de organización y de marca patrocinadora en el evento.  Si no ando equivocado (y me corregís rápido, si hace falta) y por lo que me cuenta algún colega, la camiseta técnica de regalo era como suele suceder en la mayoría de casos donde un gran patrocinio se vende también como suministrador textil, de marca blanca. Pocas veces te dan la versión ‘premium’ (se les iría de presupuesto, especialmente en asfalto), y alguna vez han intentado colártela pegando el colo y recortando mal la etiqueta interior. En mi caso, no es ningún drama, la mayoría de veces corro con ellas, incluso ultras: la diferencia entre marca blanca y de renombre para mí, salvo casos excepcionales, cada vez es más reducida. Dicho esto, me gusta mucho el diseño de este año, realmente currado.

Por otra parte, la camiseta de ‘finisher’ ha creado bastante controversia, aunque más en las distancias largas que en la que yo hice. A mí me gusta, me parece una camiseta de calidad, con un diseño sencillo pero efectivo y que puedo llevar en mi día a día -el chaleco, en cambio, está en el fondo del armario- y que junto a la medalla, resultona, ya me cumple de sobra. Eso sí, entiendo perfectamente que a los de la CDH y VDA les sepa a poco, más teniendo en cuenta que en UTMB, con un precio similar de inscripción tienes ese chaleco, con lo que da la sensación de que es una manera de recortar gastos.

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A mejorar

Avituallamientos (aunque a mí no me afectó)

Yo soy de los que opina que lo que está en el reglamento y luego se plasma en carrera es lo que debe determinar si una carrera cumple o no. A partir de ahí, puedo remarcar si comparativamente con otras pruebas me parece más o menos.

Me parece lo justo, porque no puedo ir ‘a posteriori’ a hacer ver que me resulta  indignante una situación que ya debería saber de antemano.

Pues bien, aquí he visto hasta tres escenarios.

La mía propia: pude tomar creo que de todo de lo que pedí (también es cierto que no me fijé si faltaba algo), muy bien servidos y atendidos por el personal. Dicho esto, a un mundo en logística y cantidad de producto de lo que te ofrecen en Chamonix, que he de decir que, para mí, son los avituallamientos más gigantescos y bien gestionados que me he encontrado en carrera alguna. Creo que el sólido contundente (el completo) llega muy tarde, en el km 40, y que el resto son bastante flojos salvo Colomers.

La de otros amigos que corrieron la PDA: no cumplen porque se quedaron sin existencias de varios productos, entre ellos la isotónica.

La de algunos amigos en la CDH y la VDA: bastante desastre, avituallamientos pobres en general y faltando mucho producto. Y en estas distancias sí que es trascendental que todo esté en orden y cumpla los mínimos exigidos.

En resumidas cuentas, no  están  a la altura ni de lo exigible en una prueba de esta dificultad y categoría, ni tampoco de lo que se paga.

Los tapones condicionan totalmente la prueba

Creo que en la VDA se libraron (también es cierto que participaron poco más de 500 personas), los tuvieron en la CDA aunque no con tanta intensidad, y los padecimos de manera que jamás había visto en la PDA (bueno, me viene el recuerdo de la Ultra Pirineu y era en los primeros km hasta el primer tramo de pista y ya lo han solucionado modificando el recorrido).

Y es que, además, resultó de lo más extraño. Ya empezamos entre bien y mal porque los primeros metros dentro del pueblo son preciosos, pero no da para la cantidad de corredores congregados (o sea, caminando muchas veces) y a partir del km 2 pisamos ya tierra y el camino se va estrechando. Lo mejor, el bifurcar el camino para repartir a los corredores y hacer un poco más llevadero el trayecto hasta el primer avituallamiento; me pareció una gran idea que funcionó bastante bien a pesar que esos primeros 9 km fueron de trotar, freno, parón corto y vuelta a empezar.

Lo que no esperaba es el taponazo hasta el avituallamiento de Colomers, en el que se perdió una auténtica minutada con un buen montón de paros de minutos, avances lentísimos y de pocos metros y dificultad para adelantar por la cantidad de corredores que había en una zona complicada. Eso le añadía además un punto de peligrosidad teniendo en cuenta la humedad en rocas.

Se vivieron escenas entre ridículas y ‘malrolleras’ por el ansia de algunos de querer avanzar haciendo fuera pistas para, al final, generar aún más tapón arriba, algo que fue recriminado por una parte de los corredores. Me cuentan además que, con los cortes de tiempo que había (más limitados que el año pasado) los nervios de muchos corredores comenzaron a aflorar (esos malditos ‘running stones’) y algunos se jugaron el pellejo en un sector que, además, era de los más técnicos y peligrosos de la carrera.

Claro, yo no lo veo tan drama porque venía en modo tirada larga, tanto que salí de los 10 a 15 últimos de la segunda tanda (también a causa de la colaza en los lavabos) y siempre voy con la filosofía de que un tapón de inicio es una línea de batería más para el final, pero para muchos -mi ‘yo’ cuando compite- sí que lo puede ser, más si te estás jugando una plaza o luchas contra el crono.

En definitiva, cuento unos 24 km sin poder hacer tu propia carrera, sino más bien un paseo, eso sí, por un entorno maravilloso. o. Por otro lado, es justo reconocer que la organización estuvieron acertados en dar media hora más de margen al final de carrera aunque creo que no todo los participantes lo sabían y tuvieron que apretar para llegar a meta dentro del límite previsto inicialmente.

Soluciones… A mí solo se me ocurren estas

1/ Hacer más tandas de salida (cuatro o cinco) adelantando la hora de salida

2/ Hacer más ‘km basura’ de inicio por carretera y pista ancha antes de entrar en sendero; por lo que me cuentan así era con el recorrido anterior que permitía llegar a afrontar Colomers con el grupo ya estirado

3/ Revisar el sistema de reparto de cajones de salida: me comentaron que se hizo con el índice de UTMB World Series… Y tengo la sensación que o se hizo mal o ese sistema no funciona tan bien porque solo se tiene en cuenta carreras de similar distancia y no el desempeño general en montaña. Un ejemplo, a mí me tocó el segundo cajón (creo que no tuvieron en cuenta mis resultados en CCC y Camí de Cavalls); como ya he comentado, salí de los últimos y os juro que sin forzar -es más, me pasé un buen rato de cháchara con compañeros y parando- llegué al primer avituallamiento en la posición 666 de 1.200 y ya habiendo adelantado a gente del primer cajón que partieron 15 minutos antes. Y no fui el único, a muchos les pasó lo mismo. Una buena manera de evitarlo es hacer con tiempo una reparto inicial que luego se pueda modificar por parte del corredor aportando algún tipo de clasificación equivalente.

Y es que hay que buscar solución porque si no el problema es otro, que la carrera está totalmente sobredimensionada.

Otros aspectos

  • Asistencias médicas. Del mismo modo que alabo la forma de actuar en el suceso que presencié mediada la carrera, me cuentan unos cuantos colegas la falta de asistencias en puntos claves del recorrido y de fisios en avituallamientos.
  • Material obligatorio. Vaya por delante: tú, corredor, eres el primer interesado y el más responsable en levar encima todo el material que se te pide (que sé que en estas carreras es un montón, pero nunca está de más. Dicho esto, el cuento del lobo: no puedes anunciar que harás controles especiales de material para después no efectuarse, porque al final la gente no te creerá y conseguirás en el futuro el efecto contrario: que te dejen de creer y lleve cada uno lo que le interese.

Y eso te hace preguntar si el precio es acorde a lo que te dan

Cierto que tienes un estupendo retransmisión televisiva y vía ‘streaming’, cierto que tienes una salida con arco de última generación y ‘speakers’ de renombre, cierto que el Bus funcionó bien (también el de los acompañañntes), cierto que las guías e información son de bastante nivel y, aunque no sé si a todos, pero los voluntarios cobran un sueldo…

Pero si fallas en aspectos básicos de competición, para mí lo es más en cuanto a avituallamientos que en el tema de los tapones, con la sensación que haces bastante corto en un segundo año que tienes la lupa encima por toda la polémica de una primera edición marcada por los problemas con el agua, al final puede ocurrir que los que nos quedábamos maravillados con el esplendor de las montañas de la Val d’Aran y se habían planteado saltar en el futuro a una distancia más larga prefiramos buscar otras alternativas.

VALORACIÓN***

  • RELACIÓN CALIDAD/PRECIO6
  • MI NOTA*:

***Importante: es una valoración de MI experiencia, que justo este año sorteó casi todos los problemas organizativos  graves, pero soy consciente de que para otra gente la perspectiva es mucho más negativa y con razón). Y lo que digo siempre: subjetiva a más no poder e influenciada un poco según vuestra experiencia.

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FAQS

Soy un principiante ¿es una carrera apta para mi?

Dura de verdad. No apta para iniciarse, aquí hay que llegar habiendo mamado bastante montaña en altura y técnica.

¿Otras pruebas por la zona que valgan la pena?

En la misma Val d’Aran tienes dos de las que la gente hablan maravillas. Ambas se disputan en julio y los amigos que la han hecho les ha encantado. Ahora, son aún más exigentes: la Montlude Skyrace y su doble km vertical a mitad de carrera (también tiene un 10k más sencillo, ojo) y el Trail Molieres que llega a coronar un 3.000.  Y al otro lado del Parc d’Aiguestortes tienes la estupenda Matxicots en septiembre.

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5 comentarios en “A examen: Val d’Aran by UTMB (PDA)

  1. Gran resumen David!! Muy certero.
    Como participante de la VDA doy fe que de tapones este año nada de nada. Éramos tan solo 437 corredores y no hubo problema alguno.

    Queda claro que la vuestra cursa debe de salir de Beret sí o sí.. para así estirar la cursa como el año pasado. Serían 9 kms más… y seguramente se iría de kilómetros, aunque es un tramo muy fácil y cómodo.

    Me alegro ver que sí la PDA sí fue muy bonita, porque a los lentos de la VDA nos pilló la oscuridad justo al salir de Salardú, y por tanto todo el trayecto de Salardú-Tredòs-Colomèrs-Mont-Romies lo hicimos de noche, y la verdad es que no tiene ningún atractivo… más bien lo contrario. El tramo de piedras de Colomèrs muy lioso de noche, interminable, y hasta peligroso (también me oriento bastante mal y mis 400 lúmenes quizás no fueron suficientes). Luego los 10 kms de Colomèrs hacia Mont-Romies eran directamente feos (sin vuestro tuc de Salana).
    Por suerte volvimos a disfrutar en la bajada trialera MTB a Artíes y el durísimo tramo posterior del Tuc de Cauva.
    El recibimiento en la recta de meta fue especialmente emocionante, especialmente para las distancias más largas, llegando de uno en uno.

    A mi también me han gustado las dos camisetas. Parece que a la gente le da urticaria el algodón, pero a mi me ha encantado.

    Lo único imperdonable para mí fueron los avituallamientos.
    Pagando 220€ no puede ser que 4 o 5 avituallamientos nos quedamos sin isotónicas. Y fíjate que iba toda la cursa sobre la posición 250 –> 350 –> 200. De los últimos (que sobrevivimos), pero con 506 inscritos tenía que haber género para al menos 550 corredores.
    Por la noche habían tramos de hasta 6 horas de Artiga de Lin al Portilhon donde sabíamos que tan solo había 1 punto de agua entremedio, y lo acepto de buen grado como modo de autosuficiencia.
    El que no puedo aceptar es que algunos sí tienen y otros más lentos no…

    Y lo peor de lo peor, los lentos de la VDA, cuando tras 13 horas y media llegamos exhaustos a Bossòst (tras el tramo de 6 horas de autosuficiencia), que allí no tenía ningún tipo de salsa ni condimento para la pasta y el arros. «Lo siento, que se ha acabado la salsa». No venía para hacer una ruta gastronómica, pero me dejó KO durante muchos kilómetros y mentalmente fue muy duro, con el miedo de que en Beret me volviera a pasar lo mismo. Por suerte no fue el caso, y me regalé una porción doble en Beret… pero eso fue 13 horas y medio más tarde!

    Me quedo con lo maravilloso que es la Val d’Aran. El primer tramo de Montpius y Montcorbison, y el segundo tramo hacia las minas de Liat y el Pas Estret son sinceramente mágicos!!

    • Buenas y enhorabuena, crack!

      Yo con lo de salir desde Beret me da el miedo de que nos escatimen alguna de las zonas tan bonitas por las que pasamos saliendo desde Salardú para cuadrar la distancia, pero seguramente sea más práctico para evitar colas. Es una putada que a muchos de vosotros os toque pasar por esa ona de noche porque es espectacular. Por otra parte, Montcorbison es brutal!

      Sobre las quejas, poco más que añadir que lo viviste en primera persona.

      Abrazo

      PD: Y ahora me pongo con tu crónica 🙂

  2. Hola, soy una corredora que hizo la VDA la semana pasada. Como dice el compañero, no experimentamos tapones notables porque una vez que llegamos a Pomarola, corte más exigente, la cosa se fue estirando y además éramos relativamente pocos corredores. El año pasado hice la PDA y he de decir que Colomers me gustó, en otras carreras me ha tocado lidiar con más piedras, pero en la VDA me tocó de noche y me pareció dar círculos y eso que nos quitaban un trozo.

    En la pista a Arties literalmente me dormía…
    Tema avituallamientos, yo nunca bebo isotónica pero si que lo oí a algún compañero, tema comida yo llevaba casi toda encima, y es cierto que algún avituallamiento estaba demasiado pelado, lo que pasa que eran de los intermedios. Lo que les dije que es si servían café, qué menos que unos vasitos de cartón para no echarte la bebida caliente y un vaso plastiquero de los nuestros que no está preparado para eso.

    Pero el tema camiseta sí que me decepcionó, aunque es cierto que es lo de menos, aunque fastidia. El año pasado la camiseta era bastante buena, de marca, hasta dieron cinturón. Este año la camiseta me resulta un saco, sin forma. Y camiseta finisher me tuve que conformar con una M que con suerte la llevará mi padre… E insisto que la camiseta me da un poco igual, no corrí por ella, quise correr como reto.

    El recorrido me parece espectacular, los voluntarios son siempre geniales, y de una caída me atendieron genial incluso antes de llegar a Beret, en Mongarri.

    También eché en falta una carpa a la llegada donde interactuar con tus compañeros, poder comer tranquilamente, porque se limitaba a unas hamacas en un porche y no había mucho espacio. Comí lo justo, me duché y pude descansar en el pabellón, que me dieron todos los medios.

    Así que por mi parte, mejoraría algo la bolsa, que es la misma para todas las distancias, me aseguraría de tener tallas adecuadas para los finisher, y habilitar una carpa de llegada. Y duchas tener un buen horario, que estaban cerradas y tuve que ir al pabellón y ahí hay pocas, aunque entonces quedábamos pocos.

    • Buenas, Ivy

      Antes que nada.

      1/ Perdona por responder tan tarde… He ido muy a saco esta semana y hasta ahora he podido sacar algo de tiempo…

      2/ Muchas felicidades por acabar una carrera tan dura como la VDA. Envidia máxima de tener ese nivel de competición y exigencia

      Estoy de acuerdo en que los regalos de finisher pueden saber a poco haciendo vuestras distancias, más teniendo en cuenta que otras carreras se esmeran en ese detalle para que te lleves un buen recuerdo de la aventura.

      Sobre los tapones y avituallamiento, eso me comentan los colegas: a diferencia de la PDA y la CDH, nada de cola en la VDA (poca gente también participando) y algunos avituallamientos bastante pelados, algo que no debería suceder en este tipo de competiciones. Lo del vaso de cartón, pues llevas razón, porque sí que recuerdo que en algun avit sí que ponían para la cola o la iso.

      Un saludo!

  3. Hola, yo corrí la PDA y curiosamente lo que fue nefasto en mi caso, tú tuviste la suerte de que fuera positivo por lo que comentas. Tenía hora para recoger el dorsal el miércoles a las 19:30. Estuve allí puntualmente a mi hora. Me lo dieron pasadas las 20:30. ¡Más de una hora de cola! Nunca en las más de 100 carreras que he podido hacer me había occurido algo similar, jamás he pasado de los 5 min. Cogí un buen cabreo, sobre todo porque venía el mismo día de Barcelona y quería cenar y descansar para la carrera.
    El otro punto negativo: cuando llegué al avituallamiento del 35 escuché que los voluntarios decían «se han acabado las naranjas». Quedaban cuatro trozos en la bandeja. Yo rondaba el puesto 350, así que aluciné. No sé si traerían más del valle o no (los que venían detrás podrán decirlo), por lo que no puedo asegurar que sea un punto negativo confirmado 100%, pero denota una planificación deficiente.
    El recorrido es espectacular. Con el paso de las ediciones a ver si la organización acaba estando a la altura del todo, aunque el coste del camino será que muchos de las primeras ediciones no nos plantearemos volver.

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