Este mundillo del atletismo popular va tan acelerado que en el lapso de tiempo en el que el dependiente pilla de las estanterías el último modelo de bambas para que te las pruebes ya están colocando en su hueco el siguiente mientras el transportista va descargando en la puerta de la tienda las que van a jubilar a estas últimas. Con las camisetas de running ocurre algo parecido, vestirse con las de la semana anterior se considera más caduco que pedir objetividad a una televisión pública (ya no hablemos de las privadas), hay que dejar pasar al menos quince días para que se considere un artículo vintage. En ese arco temporal nos situamos nosotros: haciendo una colección que ni la locaza de Gaultier se podría resistir. Tirando de rabiosa actualidad y recuperando algunos clásicos, aquí tienes una serie de camisetas que, por suerte, jamás verán la luz.
Frases Running
Diez frases odiosas sobre running que te toca sufrir
«Mucho mejor en versión subtitulada», «Me molaban antes de que fichasen por un sello grande», «Estoy escribiendo un libro», «Si no votas estás apoyando a la mayoría», «El fútbol es el opio…», «Interesante, si eso ya te llamaremos», «La avena es para los borregos», «A mí como realmente me gusta el gin tonic es…» «Cada bocado a esa hamburguesa es un asesinato», «Ya te he dicho que no me pasa nada», «Yo no soy racista pero…», «Solo llevo dos cosas en el carrito de la compra», «No recuerdo que me lo hayas prestado»…
La increíble historia del corredor al que se le pegaba las sábanas
Runania era un país modélico que alardeaba de atletas inmaculados, esbeltos y perfectos; su población, los runners, eran la envidia mundial del resto de mortales que malvivían con sus vidas sedentarias en otras latitudes mucho más oscuras del planeta.
La sagrada pregunta (y sus millones de respuestas)
¿Quienes somos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde vinimos?… Va, interrogantes minúsculos comparados con la gran duda existencial del nuevo milenio: ¿Por qué corremos?
Camisetas técnicas que jamás verán la luz (colección 2013)
De las mejores pasarelas del mundo, que no son otras que aquellas a las que te subes con tres copas de más mientras vas derramando los cubatas de los pobres admiradores a ritmo de la canción del verano (en ese momento paecía buena idea) nos llegan los próximos diseños runners para la temporada otoño/invierno. Del horror al genio sólo va un paso, lástima que jamás sepamos darlo.
Art Attack: Crea tu propia frase de motivación runner
Creo que no voy desencaminado si digo que correr tiene los mismos efectos que un chute de heroína para Lou Reed, el alcohol para Hemingway (“Escribe borracho, edita sobrio”) o un coño para Picasso: es una deliciosa fuente de inspiración. Así que lo más normal del mundo es que tras un buen tute nos acudan las musas y se nos active un deseo entre literario y existencialista que ríete tú de los libros de autoayuda. Cazar al vuelo una frase que recoja todo el fundamento que se esconde tras ese trote cochinero que nos lleva por el camino de la amargura es una tarea tan heroica como completar la Cursa de El Corte Inglés sin sufrir ni un pisotón. Pero para eso tenemos esta guía que, por supuesto, no os va a despejar ninguna duda.
Palabra de Yoda: el doble nudo
Que sí, que tus bambas son las más molonas de todo el firmamento runner, pero a no ser que sean de esas que se enfundan como un guante vas a padecer los mismos traumas que el que se las compra en el Lidl (ojo, que he leído que son la mar de eficientes). Entre ellos hay uno de fácil solución pero que la mayoría nos entestamos en reincidir: cordones que se desatan más rápidos que las quinceañeras con un chupito de tequila.
Y si hay alguna duda sobre el fichaje… ¿Por qué pedirle a Yoda que se encargue de publicitar estos chorriconsejos? pues simplemente porque tiene unas rimas más fáciles que las de Jarabe de Palo.





