El síndrome pos vacacional es el doble de intenso en un corredor popular. Se acaban las vacaciones, vuelven al trabajo los que tienen algo de suerte, el resto nos dividimos entre el esclavismo laboral (lo que se estila hoy en día), la cola del paro o la emigración. Pero, sobre todo, iniciamos una nueva campaña con el temor de saber que hemos hecho supuestas maldades (y lo bien que nos lo hemos pasado, ¿no?) que se dan de hostias con un estado de forma óptimo. ¿Cómo recuperar esa sensación ya perdida de sentirse rápido en nuestro subconsciente (luego los vídeos nos pone a cada uno en nuestro sitio)? Pues para ello me he sacado de la manga una fórmula carente totalmente de base científica que no te servirá para nada más que matar el tiempo.
Runningrafías
Manual runner de prácticas habituales en las redes sociales
Con lo de correr, igual que con lo de follar: si no lo cuentas no sirve de nada (sí que sirve, pero permitidme esta vez dejar un señuelo). Para un buen número de seres humanos es inseparable el running de las redes sociales, lo uno sin lo otro es como un donut envasado al vacío, felicidad incompleta. Éstas son algunas de la infinidad de prácticas habituales que probablemente estés cometiendo o contemplando cada vez que combinas el trote agónico y una conexión a internet.
Correr en verano (sin derretirse)
Casi todo lo bueno llega en verano: Mejora el tiempo, llegan las vacaciones, la buena vida (o la menos mala), la playa, las salidas nocturnas, la conquista la montaña, el sexo sin compromiso, el alcohol sin compromiso, los festivales confiscaneuronas, los viajes que son más lustrosos en tu cabeza que en términos prácticos… y, por supuesto, arrea el calor de mala manera. Las ganas de salir a correr a veces se topan con un muro casi infranqueable: el infierno de las temperaturas… Pero siempre se le puede dar esquinazo. Estos son los horarios para salir a correr en verano, sus pros, sus contras y sus consecuencias. ¿Cual es tu mejor hora predilecta para patearte las calles?
Dime en qué piensas y te diré cómo estás corriendo

Quien más, quien menos, con la acumulación de kilómetros, derrotas y victorias, alegrías y penas, acaba por añadir algunos trucos de cosecha propia para intentar que la experiencia sea lo más llevadera posible. Uno de los grandes enigmas cuando salimos a correr es si lo estamos haciendo al ritmo correcto según la exigencia física que nos hayamos propuesto ese día.


