Nos estamos acostumbrando últimamente a correr cerca de la playa (aprovecha que es una de esas cosas de la que los barceloneses podemos/debemos chulear) y el siguiente acto antes de la merecida parada estival está en la clásica (22 ediciones, que se dice pronto) Cursa de la Vila Olímpica. Lo más seguro entonces es que la mayoría os la conozcáis de pe a pa. Aún así aquí van algunos consejillos que no ayudan a combatir el calor y a subir nuestro rango de asesinamarcas pero que quizá nos haga más aceptable la voluntaria agonía.
