Si algo tiene de maravilloso esto de correr es que puedes sentirte igual de rápido yendo a tres o a siete minutos el km. En ese sentido el atletismo popular es uno de los deportes más inclusivos y democráticos que se me ocurren: cualquier persona puede disfrutar de atarse unas bambas y de, a su ritmo, ir siempre un paso más allá. Sigue leyendo
