Sí, la Chuleta siempre va metida dentro del Consejos Exprés, pero esta vez ya por la prueba de la que toca hablar (joder, que estamos a punto de asaltar toda una Marató de Barcelona) y por un par de excusas a las que me aferro como si fuera una botella de jagermeister tras un desencuentro amoroso, merecía que le dedicase una entrada para ella sola. ¿Las excusas?… Voy a por ello.
La primera es tan sencilla e hipócrita como la de sacudirme la responsabilidad: yo soy tan matado como cualquiera que se calza unas bambas y se pone a dar trotes por las calles o la montaña, sé lo que sé (y muchas veces mal) porque, sencillamente, tengo un talento especial para pegarme ostias en plena gesta épica. Y si alguna vez ha destilado algo de brillo este blog es debido a las aportaciones que hacéis por aquí, y porque hay gente muy sabia dentro del mundillo a la que de vez en cuando le das lástima y te regalan algún útil consejo.
Eso sí, ya os lo adelanto, me encanta estamparme, es un juego semi sádico al que hace tiempo que le pillé el tranquillo y es mucho más divertido que ser siempre un tío infalible. Otra más, he descubierto que me lo paso mejor reconociendo circuitos que compitiendo en ellos, y eso ha sido gracias a ponerme a teclear como si no hubiera un mañana por aquí. Ya sabes, correr no necesita de frases lapidarias, ni adornos ni tragicomedia, así que… déjame fracasar tranquilo. Moraleja: todo lo que escribo pillarlo siempre con pinzas, la mayoría de veces vuestras sensaciones y piernas son las que os dictarán el camino correcto.
Y la segunda excusa, el verdadero motivo, es para daros las gracias por el aguante que habéis tenido estas últimas semanas con el chorreo incesante de posts, didactismos, paridas, delirios y patochadas. Por sacar tiempo para leer mis tochos y por molestaros en dejar vuestra opinión en los comentarios. En el mundo en el que vivimos, en el que cada segundo ya tiene etiquetada su función productiva, que dediquéis algunos de ellos a algo tan insustancial como un blog que intenta hablar de correr como si supiera de esto es algo que no tiene precio.
Disfrutad todo lo que podáis el domingo y recordad: nada habrá valido la pena si no te lo pasaste de puta madre por el camino (mierda, una frase lapidaria…). Feliz Marató!
