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Pues esto es lo que te vas a encontrar en la Ultra Pirineu

Ultra Pirineu

Desde el 27 de enero anda abierto el periodo de preinscripción de una de las carreras de montaña más mediáticas y con más relumbrón del panorama ultrero. La Ultra Pirineu se celebra en septiembre, pero si estás metido en el ajo ya sabes que comienza de verdad en el momento que le das el sí, quiero.  Te cuento un poco por encima lo que te vas a encontrar.

¿Es difícil conseguir plaza?

Otros años costaba más pero en la pasada edición al cierre de inscripciones se aceptaron todas las solicitudes (cubriendo el millar de plazas como límite). Digamos que aunque la fiebre por la montaña cada vez va a más, el fervor por las Ultras comienza a dar síntomas de moderación dentro del éxito (solo hay que ver el descenso de preinscritos en la UTMB, que aun así son el doble de plazas disponibles) hasta adquirir el tamaño que realmente le toca (que la corran aquellos que están preparados y que de estos un buen número participe en ellas de manera puntual). Y también hay que tener en cuenta que cada vez hay más oferta (y algún fail justamente por eso) y la gente se reparte más.

Los corredores están tirando mucho a pruebas con menos kilometraje y sufrimiento, la mayoría porque se sienten a gusto con esas distancias (menos secuelas, poder volver a correr de inmediato) y otros porque probaron el «una y nunca más» en su paso por la Ultra.

Si me quedase fuera, ¿hay posibilidades en lista de espera?

Pues sí. En mi caso, estando el cuarenta y tantos en la lista de espera (llegué tarde, como es habitual en mí…), en agosto me llamaron. Cuenta que esa llamada a muchos les pilla fuera de forma, lesionados o con un calendario alternativo preparado (era mi caso) y al final acaban descartando tomar parte a poco más de un mes de su celebración, así que la lista va bastante rápida. Mi consejo es que te apuntes ya, claro, pero que si te quedas fuera y tienes muchas ganas de correrla, no desistas e intentes mantener un buen estado de forma por si suena la flauta.

¿Es muy dura?

Lo es, mucho. son casi 6.600 m de desnivel positivo y 100 km. Recuerdo que en el Pas dels Gosolans tenía que ir parando cada pocos metros para bajar pulsaciones. Hay que tomarla con mucha calma y jamás, jamás, excederse con el ritmo: siempre es mejor ir con un punto menos del que podríamos llevar, ese será nuestro seguro de vida para llegar a meta.

Y además te va a caer la noche en la segunda parte de carrera, lo que mentalmente es demoledor.

En definitiva es una carrera que no se gana ese día sino matándote a entrenar y aclimatarte los meses previos. Tengo amigos que se toman la jornada de formalización de inscripción como el primer día para comenzar con el plan de entrenamiento.

Un dato: el año pasado poco más del 50% la finalizaron (yo fui uno de los que cayó en combate antes de afrontar el último tercio de carrera). Hay que llegar muy bien preparado y eso, te lo digo por experiencia (creo que asistía en un buen punto de forma), no te asegura nada: puedes tener un mal día y que todo el curro y sacrificio de meses se vaya al traste.

¿Y técnicamente?

A mí no me lo pareció tanto. Ojo, estamos hablando de palabras mayores, hay que llegar aquí con un bagaje y experiencia en la montaña lo suficientemente amplio como para considerar que las has pasado de todos los colores antes de situarte en la línea de salida. Pero si hablamos de descensos técnicos y peligrosos o de ascensos de tener que agarrarse a las ramas tengo que decir que he participado en carreras de mayor vértigo.

El inicio del descenso del Niu de l’Àliga sí que hay que extremar la precaución y te encontrarás algún punto conflictivo más de roca que resbala bastante (con lluvia entonces sí que sería un buen peligro, el año pasado tuvimos un tiempo agradable), pero realmente no ha sido la carrera en la que haya tenido que demostrar al máximo mi poca destreza.

¿La puede hacer cualquiera que haya probado la montaña?

Por supuesto que no. Estamos en una época en que bastante gente (aunque tampoco tanta como se vocifera, yo creo que en general prima el sentido común) acelera la curva de aprendizaje a tal extremo que llegan con poca preparación a las carreras: el intentar avanzar tres pasos de una sola zancada. Rollo «he acabado una maraton de asfalto, ahora una de montaña»… Y no.

Hay que quemar etapas: la montaña y el asfalto son conceptos totalmente distintos, hay que familiarizarse paso a paso con cada una. Antes de liarme con mi primera carrera de montaña con kilometraje superior al maratón ya tenía en mi haber un buen montón de pruebas de distancias más cortas (quizá me he pasado en la espera pero es que la ultradistancia tampoco es algo que me haya llamado en exceso la atención hasta hace pocos años) e innumerables tiradas; hasta que no vi que la tenía por mano ni se me pasó por la cabeza intentarlo.

Es por eso que te exigen el comprobante de que como mínimo has completado un maratón de montaña.

Háblame de la prueba ¿qué tal se lo curran?

Las alabanzas son merecidas. Llegué con cierto recelo por el reclamo publicitario que hay detrás de la carrera, mucho mayor que el de otras carreras semejantes con presupuestos más limitados y que lo basan todo en el boca a boca. Y lo que me encontré es una organización excelente, con mucha atención con todo el tema de seguridad, servicios realmente potentes, avituallamientos de carrera de los mejores que he visto, marcaje impoluto y, sobre todo, unos voluntarios de 10. Mola mucho.

¿Algo que te tire para atrás?

El precio, es lo único. Es una de las Ultras más caras que existen, estás pagando el buen hacer, sí, pero también el nombre. A ello añádele el gasto en material obligatorio, que también es un pico si no has ido añadiendo a lo largo del tiempo prendas y utensilios a tu baúl. Hay alternativas más baratas y que también dejan una satisfacción similar en el corredor.

¿Hay que ir muy equipado?

Sí, vas a llevar la mochila bastante a tope. Primero por la exigencia de una extensa lista de material obligatorio, y después para llevar la comida suficiente para no pasar ni hambre ni sed entre avituallamientos. Yo cargué con bidones grandes (dos de 500 delante y uno de 250 dentro de la mochila) y a algunos puntos de asistencia llegaba ya rallando la reserva (también es cierto que soy muy tragón).

¿Es mucho el material obligatorio que piden?

Sí, en ninguna otra carrera me habían pedido tanto. Hasta pantalones impermeables. Cuenta que eso es un gasto de pasta a no ser que tires de favores y prestamos de amigos (yo tuve la suerte de usar ese comodín). Y que a lo mejor el día antes de celebrarse la carrera te dicen que según la previsión meteorológica no te va a hacer falta ésta o aquella prenda (lo que es una soberana putada, aunque entiendo perfectamente que quieran curarse en salud).

Ah, hacen un control estricto del material y no se cortan en descalificar a cualquiera que no cumpla con lo estipulado sea cual sea su nivel o eco mediático.

¿Se permite asistencia externa? ¿Vale la pena?

Solo en los puntos habilitados. Yo creo que sí, que vale mucho la pena. No tanto por lo material que te puedan ofrecer tus compañeros, ya que creo que con lo que aporta la organización y la posibilidad de tener a tu disposición una bolsa de la vida en uno de los dos puntos que se permite ya haces de sobra, sino más bien porque te va a venir genial para darte ánimo en los momentos de bajón.

La posibilidad de moverse en coche permite que te puedan ver en varios puntos calientes del circuito aunque… maldigo el pxxx peaje de Cadí (un sablazo).

Mira si creo que es importante y que además se lo van a pasar bien que tengo claro que un año me pasaré al otro lado para hacer de supporter de algún compañero que intente el reto.

¿Para hospedarse?

En el momento que te confirmen reserva ya deberías buscar alojamiento. En caso contrario es más que probable que a en pocas semanas te encuentres que en Bagà ya no queda nada libre y tengas que buscar sitio donde dormir en los pueblos de alrededor: La Pobla de Lillet, Guardiola de Berguedà o Berga.

¿Para llegar?

Guste o no, la forma más rápida y eficiente es el coche. La organización dispone de un parking pero también puedes buscar sitio si te alejas del centro de Bagà.

¿Qué te parece el circuito?

Precioso. Como ya comenté en la crónica, la subida al Niu de l’Aliga y el Pas dels Gosolans hay que vivirla una vez en la vida. Ver el Pedraforca al fondo mientras va cayendo el día es una postal de esas que te dejarán marcado.

Como (único) punto negativo, que por cuestiones logísticas nos alejamos de la Serra del Cadí-Moixeró para llegar a Bellver, y eso es una buena kilometrada que en momentos resulta algo insulsa.

¿Algún motivo más para que de el paso definitivo ?

Te doy varios: El ambientazo de la salida (piel de gallina), la subida al Niu de l’Àliga con un montón de amigos, aficionados y voluntarios animando (brutal), que al ser muchos vas a compartir km y vivencias con un buen montón de compañeros, conquistar el Pas dels Gosolans, la entrada a Gòsol con los vecinos en la calle saludándote. Ah, y todos estos meses de sacrificio, dudas y entreno a horas intempestivas.

¿Tienes pensado repetir y/o dar la brasa ? 

Soy un picón, sé que volveré (aunque ya veremos si este año). Sé que tengo que volver para sacarme la espina, seguramente olvidándome de tiempos y pensando más en disfrutar cada km que recorra. Pero este año… ya veremos.

Lo que sí me gustaría es ir subiendo para repasar el recorrido y colgarlo en el blog por si alguien le interesase saber qué se va a encontrar.

¿Algo más que contar? 

Si te sobra tiempo (y tienes estómago): aquí tienes la crónica del año pasado. Ya aviso que es más larga que un día sin pan.

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