Estamos casi en la última oportunidad real de la temporada de encarar el verano con una marcón de los buenos que endulce un año dedicado en cuerpo, piernas y alma a las carreras populares. Y esa opción de arañar segundos a tu crono la tienes en una de las carrera más planas de todo el área metropolitana de Barcelona, la Cursa Can Mercader, una prueba modesta pero llena de encanto. Es ahora o… ya casi tras el verano.
BRICONSEJOS
Por si te interesa, aquí tienes una lista de las carreras 10k más rápidas del área metropolitana de Barcelona (en constante actualización).
– ¿Estrategia? A ritmo. Y como siempre, de menos a más (tened en cuenta que la temperatura irá en aumento a medida que pase la mañana). Un primer km para lidiar con las primeras curvas y situarse correctamente dentro del pelotón y luego ya es tirar de piernas y mantener la cabeza fría. En Can Mercader no hay más secreto.
1) Al ser un trazado llano intentarán clavar el mismo ritmo por km durante toda la carrera. En carreras con perfiles más exigentes te puedes encontrar a liebres robots que se mantengan en sus trece por muy dura que sea una cuesta, y otras más sensibles con las piernas de los corredores que regulen en las subidas y aceleren en las bajadas. Aquí esos dos tipos de liebres no tendrían opción: es llano y monotemático.
2) Al no ser una prueba masificada (unos 1.000 participantes) no rodearan a la liebre tropecientos corredores, así que ésta puede hacer su trabajo tranquila. Nosotros podremos correr bastante cerca de las liebres sin tanto temor a tropezones o el típico barullo que se forma a su alrededor.
3) Y ya por experiencia personal, si tu ritmo está cercano al que ellos van a buscar te las recomiendo mucho. Llevo unos cuantos años participando en esta prueba y suelen ser de las más fiables.
Las liebres oficiales que habrán a disposición de los corredores son éstas:
- 40′, 45′, 50′, 55′, 60′.
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El recorrido
Circuito llanísimo, con algunas zonas estrechas pero que no deberían convertirse en un tapón (el número de participantes es bastante ajustado) y unos primeros 500 m en los que hay que tener los ojos bien abiertos. Tras eso sólo tienes que fijarte en marcar un ritmo continuo de principio a fin. Aunque no está homologado, el recorrido se suele medir con rueda (mucho más fiable que el GPS) y solo la fatalidad puede evitar que la distancia no sea la correcta (el año pasado mismo un camión mal aparcado obligó a modificar la misma mañana el circuito). Tenéis el recorrido en googlemaps.
1- La salida
Sin duda, el tramo más complicado de todo el circuito, nada más comenzar tenemos un giro de 90º, un solo carril de paso, un badén, otro giro de 90º con unos conos de plástico verde a la derecha y dos mini badenes en el asfalto. Eso en solo 100 m, así que mucha precaución. Luego tenemos un descanso para entrar en Tirso de Molina, una calle muy estrecha (un solo carril) que desembocará 300 m después en una zona más poligonera y ancha de camino al barrio Riera. La misión es salir lo más indemnes posibles, seguramente pierdas algo de tiempo, es lo que menos importa.
2- el polígono y el barrio Riera
Podréis disfrutar de la zona deportiva presidida por el campo del Espanyol y el cole más guay del mundo, Abat Oliba (que para eso es el mío). Es casi plano (algo de falso llano en algún momento) y solo te tienes que preocuparte en que el mecanismo de tus piernas funcione de forma regular y correcta (ritmo constante) y en superar un par de badenes (se ven de lejos porque están pintados de rojo, bravo por el que se le ocurrió la idea).
3- Damos media vuelta
Y para eso entramos en un par de calles estrechas que no deben reportar ninguna dificultad (para esa hora el pelotón está muy estirado).
4- Del Passeig dels Ferrocarrils a Almeda
El Passeig tiene el ancho de un solo carril, pero como ya te digo, a esas alturas no debería taponarse en exceso ya que los que te rodean deben llevar un ritmo similar al tuyo. Tres badenes salpican la parte más vecinal de la Riera para luego encarar el Polígono que es mucho más ancho… y desolado. Se puede hacer algo agotador tanta recta sin fin.
5- Bucle
Una modificación que se puso en marcha el año pasado, dejamos brevemente el Passeig dels Ferrocarrils para hacer una vuelta por tres calles muy sosas y poligoneras que sirven para cuadrar la distancia. Una vuelta a la manzana que puede sumirte en la zozobra al encararla y comprobar como otros corredores ya están de vuelta. Mente fría.
6- Encarando la meta
Si haces la prueba corta (5k) ya debes comenzar a acelerar y acabar con un majestuoso sprint en el momento que el Passeig dels Ferrocarrils se convierta en el carrer Salvador Dalí (hay un minirepecho que te puede servir de ayuda para situarlo), a partir de ahí son 200 metros a tope. Si estás enfrascado con el 10k, lógicamente lo anterior solo te sirve para la segunda vuelta, en la primera debes mantener tu ritmo, no engancharte con la gente del 5k porque lo acabarás pagando, y preparándote para tomar con éxito el avituallamiento.
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La chuleta
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