*Extra: Al final del texto dejo un análisis parcial y sesgado de lo que estos ojos (lamentablemente no mis piernas) han podido catar de la edición 2013 de la Cursa de Sant Antoni.
Rápido, espero que medianamente legible, y… ¿útil? Bueno, eso ya veremos. Aquí os dejo algunos consejos para afrontar una de las más emblemáticas carreras de Barcelona, la Cursa de Sant Antoni. Si hay suerte y te sirven de algo ya me doy por satisfecho, sino ya tienes una excusa para argumentar un pésimo registro o un abandono inesperado (eso sí, no doy mi dirección física por temor a que me enviéis sicarios).
TIEMPO Y ROPA
*Ya sabemos que la meteorología es una ciencia cascarrabias muy tocapelotas, así que iré actualizando cada día la previsión si hay cambios. **Ya voy por la tercera modificación…
RECORRIDO
El circuito es plano e ideal para hacer marca, como mucho se le puede achacar que en ciertos momentos se vuelve algo revirado y que Sepulveda es traicionera, pero eso no es una excusa para no intentar batir nuestros tiempos. Ya ha pasado el suficiente tiempo para que esos galets regados con vino hayan metabolizado de forma positiva a base de entrenamiento (ah, ¿qué no has salido aún? pues nada, tómatelo como tu reentré oficial). Si eres un machaca registros aquí tienes la primera oportunidad del año para demostrarlo, si en cambio te estás adentrado poco a poco y quieres evitar presiones y dolores de cabeza, tobillos o rodillas, etc. aquí tienes un circuito ideal. Vamos con los puntos claves:
1) Salida. A 150 metros ya giramos a la izquierda dos veces, o sea que no da tiempo a que se disipe la marabunta por lo que hay que ir con cuidado para no ir tropezando con el resto de compañeros. ¿Qué podemos hacer? Salir por el lado izquierdo para tomar la curva por la parte cerrada (nos comemos menos metros). Pero ojo, que no vale recortar por la acera…
2) Del km 4 al 6 tiran de plano o ligero descenso, ideal para pillar algo de aire y aprovechar el avituallamiento para lo que se avecina…
3) …Y eso es el encadenado de Paral·lel, Entença y la puñetera subidita sí-pero-no de Sepúlveda. Parece mentira porque no se nota, pero son calles que miran hacía arriba, y suele suceder que con el paso de los metros comienzas a ir más lento sin entender por qué. Mantén un ritmo y no te preocupes por perder unos segundillos en tu media. Y a partir del ocho, A MUERTE.
4) La recta final. Ojo, la meta no está situada en el mismo punto que la salida sino que hay que recorrer unos 100 metros de más, así que recordarlo antes de que sacar todo vuestro arsenal boltiano de final de carrera.
LA EVALUACIÓN
Sucede que el menda no ha podido correr por un catarro (bañado en cerveza, todo hay que decirlo) que lo ha dejado KO en las últimas horas y además ha aterrizado en el centro a animar a la gente con la carrera ya empezada, así que esta vez no me atrevo a hacer un análisis concienzudo y sereno de lo que ha sido la prueba. Sólo puedo aportar esta vez algunas pequeñas valoraciones de lo que he podido ver y esperar que vosotros me ayudéis a completarlas, ampliarlas y/o rectificarlas.
Cosas que están bien:
–Circuito bien marcado y rápido. Eso, claro, en el caso que la corriésemos por donde toca y no por las aceras. Ideal si estás preparando la Mitja o la Marató de Barcelona.
– La organización para recoger el dorsal, el servicio de los voluntarios y pequeños detalles como que el dorsal lleve tu nombre, etc.
– Cursas infantiles: Siempre muy a favor de incentivar a correr a los más peques, aunque eso de que haya categorías que tengan que pagar dos euros (alevín, infantil y cadete) me parece algo que no ayuda en exceso a su popularización. El precio de la inscripción de los mayores debería cubrir el coste de estas carreras.
Cosas a mejorar:
– Mis pronósticos del tiempo: Está claro que mis intentos de emular a Tomàs Molina se quedan en eso, en intentos desastrosos. Al final un día de sol sin gota de lluvia…
– Largas colas en el guardarropas. Cuando se cruza la meta y antes de contar la jugada con los compis o el primero que podamos secuestrar hay dos actos básicos que hay que cumplir para no pasarlo mal las horas siguientes 1) hidratarse y alimentarse para recuperarse del esfuerzo, y 2) cubrirse para que el cuerpo no pille frío tras sudar de lo lindo. Por eso es básico que funcionen con celeridad el servicio de avituallamiento final y el guardarropas. Y esta vez en el caso de ir a recoger la mochila y los enseres se produjeron largas colas y esperas. Imagínate si hubiese llovido…
– Problemas con las barquetas: Por un lado me han criticado que la asignación de cajones dejaba bastante que desear (con cuatro opciones podía ocurrir que coincidiesen corredores con una diferencia de más de 10 minutos en sus marcas, lo que equivale a colapso en la salida), y por otro que faltó algo de control en los accesos, colándose gente en cajones que no les tocaba.
Y por último: RESULTADOS
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Si no has tenido aún suficiente puedes dejarte las corneas en estos otros posts:
Momentos críticos de carrera: La feria del corredor
Momentos críticos de carrera: Recoger el dorsal
Top Ten: excusas para no correr
Consejos suicidas para novatos de la Marató
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