Icono del sitio BLOGMALDITO RUNNING PUB

Un repaso a la Catalonia Ultra Cup

Presentación de PowerPoint

Desgavell, fue la palabra que pronunció Pau Bartoló, flamante ganador de la última CCC Ultra Trail del Mont Blanc, para resumir estos últimos tiempos de boom en las carreras de montaña en Cataluña. Ese desgavell en el que un organizador es capaz de ubicar una competición de larga distancia casi en el mismo emplazamiento que otra con una semana de diferencia emulando la práctica que efectúan las panaderías industriales con las de toda la vida del barrio. El debate está en si realmente es un problema: a más oferta, más posibilidad para elegir… ya sea para escoger bien… o para errar el tiro. Y luego discutir de que en el caso de que algo o alguien tenga que poner orden qué o quien debería encargarse: si el sentido común, el libre mercado, un estamento público, uno privado o uno privado auspiciado por las instituciones. Como podéis comprobar, un tema que da para largo.

Con el desgavell de fondo, se presentó la Catalonia Ultra Cup, una competición que aglutina cinco carreras, tres de ellas ya con cierta solera (Ultra Trail Barcelona, Els Bastions y Ultra Trail Val d’Aran) y dos de nuevo cuño (Ultra Trail Montnegre-Corredor y Ultra Trail Tarragona). Un calendario bien ajustado, unas premisas claras y una fórmula competitiva que parece jugosa. De la rueda de prensa (amena, algo que no suele ser norma) en la que se han dado a conocer he aprovechado para sacar estos titulares. Allá vamos.

Lo más interesante:

– Se compremeten a que en 24/48 horas como máximo esté toda la zona limpia. Le dieron bastante énfasis, algo que me parece perfecto.  No me cabe duda de que cuidar la montaña es algo que practica la mayoría de los que montan carreras  y que viven en la zona donde se celebra su evento (a casi nadie nos mola tener nuestra casa llena de mierda… aunque, sí, siempre hay algún caso, alguna manzana podrida). El problema está más en aquellos que pisan la zona en la que se va a desarrollar la prueba un par de meses al año. Aunque hay gente que saben que el primer mandamiento para mostrar tu devoción con la montaña es dejarla tal como te la encontraste, existe otro tipo de ser humano que da por finalizadas sus obligaciones contractuales tras recoger el arco de meta. Me gusta que haya un compromiso explícito y que sea lo primero en lo que hayan incidido.

– El sistema de puntuación. Se hará servir una fórmula que tiene en cuenta la dureza del recorrido (distancia + desnivel)  y la posición final. La fórmula (que no sé si se ha usado en otras competiciones de montaña) me parece muy interesante. Pusieron como ejemplo la UT BCN: el quinto clasificado en la Ultra (100 km) acabaría teniendo una puntuación similar al ganador de la Long (69 km). Como en todas las cocinas quizá no nos pongamos de acuerdo en la cantidad de sal que le echas a la olla (quizá añadir el condimento de correr en altura como un plus) pero la idea y la fórmula me parecen bastante coherente. Reta y te obliga a tirar de estrategias ya hasta en el momento de formalizar la inscripción. Os paso un calculo que he hecho yo mismo (si ando equivocado, avisadme) según la fórmula que quieren hacer servir para medir la dureza de los diferentes recorridos (el resultado, el coeficiente de dureza de cada prueba, está en la pastilla de color negro).


– Dejan un margen temporal entre carreras que permiten recuperarse casi totalmente del esfuerzo.
Seis / Siete 
semanas mínimo, lo que permite llegar con ciertas garantías para competir en la siguiente prueba. La Catalonia Ultra Cup comienza a principios de febrero y acaba a finales de septiembre y casi siempre hay un mes limpio entre prueba y prueba.

– Puntúan todas las distancias Ultra. O sea, todas las que miden más de 42 km (en Els Bastions, y si no me comentan lo contrario, no lo hará la de 50km). Hay tres pruebas (UT BCN, els Bastions y la UT Val d’Aran) donde podrás elegir entre una distancia larga u otra más corta según el parámetro antes mencionado. Es una buena forma de poder ir compitiendo y recuperase más fácilmente sin tener que liarse la manta a la cabeza encadenando las pruebas más extremas, que siempre pasan factura.

– Se está valorando hacer algún tipo de descuento. El que tienen en mente es el de hacer una rebaja considerable en la inscripción a la UT Tarragona (la final del calendario)  si has corrido antes un par, una medida que permite ahorrarse unos euros al corredor, fidelizarlo y, a la vez, sirve para promocionar la carrera del calendario que a día de hoy más lo necesita ya que sabemos que se va a realizar, que tendrá un salida chula (monumentos históricos de la misma ciudad) pero, por ahora, es más una incógnita que una realidad palpable.

Comentaron que al estar en cada prueba un organizador diferente es difícil que se puedan hacer otro tipo de ofertas especiales; según ellos, está por ver si realmente éstas realmente funcionan (hay casos concretos que sí y casos que no, también depende mucho de la calidad del evento -esto es de mi cosecha-), y a partir de ahí comenzó una breve reflexión sobre los gastos/beneficios de este tipo de carreras (lo sé, los hay, y también que hay gente que lo hace por amor al arte, otros que les cuesta cuadrar cuentas y algunos que pueden sacar bastantes beneficios -también cosecha mía-).

_

Genera dudas:

– La competición llega tarde para este año. El tono de las declaraciones daba a entender que más o menos asumían que 2015 iba a ser solo una toma de contacto, y es que la presentación se ha  programado a una semana del primer evento y ya con el año comenzado.

Lo más probable sea que hasta ahora no hayan podido cerrar todos los flecos (lógico,estamos hablando de una competición que tiene vocación de ser algo grande y de querer hacer las cosas bien) pero esto ha conllevado que la representación de atletas de élite sea exigua (la mayoría de padrinos, entre ellos Núria Picas y Pau Bartolo tenían ya el calendario confeccionado sin hueco para probar alguna de las pruebas presentadas pero con el interés de tenerlas en mente para 2016; Laia Díez, en cambio, sí que las tenía como objetivo para esta edición), y, aunque en otro estrato y con una diferencia interplanetaria en las piernas, a algunos corredores rasos (los que tenemos por objetivo hacer un par como mucho de ultras al año) nos va a pasar un poco lo mismo: ya tenemos un calendario más o menos cerrado y es difícil hacer cuadrar carreras tan exigentes entre periodos de recuperación (yo intentaré rascar tiempo esta primera parte de la temporada para intentar estar en la salida de Els Bastions aunque signifique llegar muerto del Primavera Sound y aterrizar destrozado al Sónar… pero va a ser difícil). La UT Tarragona mismo cae la semana siguiente del finde más brutal del año: Ultra Pirineu, Rialp Matxicots y, aunque no sea técnicamente una competición, Matagalls; lo va a tener complicado.

Me da a mí que este año más allá de los fieles (que en algunas de las carreras os aseguro que son muchos, de Bastions solo me hablan maravillas) y los que ya lo tenían como meta antes de lo de montar el circuito, poco más van aumentar la participación (quizá a medida que la temporada avance y el eco vaya aumentado). 2016 debe ser la edición de la confirmación y de cumplir con ese objetivo de un 15% más de participación.

– Algunas pruebas aún tienen que demostrar su valía. Si el boca a boca es estupendo con Val d’Aran (perdón, confundí con Valls d’Aneu) y Bastions, y en el caso de la UTBCN creo que es muy justo reconocer (porque casi siempre damos más bombo a lo negativo que a lo positivo) que tras un 2013 con fallos organizativos en la última edición la gente quedó bastante satisfecha (sí, podemos discutir el precio y otras cosas, pero me refiero a ponerse manos a la obra e intentar buscar una solución a los problemas), tenemos la incógnita de como funcionarán dos que debutan: UT Montnegre Corredor y la UT Tarragona. Situarla en ambos extremos del calendario es un riesgo (si te sale bien, lo petas, y lo mejor está aún por llegar; si te sale mal, das mala imagen al resto de pruebas consolidadas o dejas un regusto amargo final que pueda hacer descartar participar al año siguiente). El voto de confianza lo tienen de antemano (no podía ser menos) pero está claro que para hacerse una idea perfecta de lo que significa el concepto Catalonia Ultra Cup hace falta que pasen revisión este año.  La de Tarragona mismo no tiene web propia (o no he sabido encontrarla, que no sé que es peor). Queda trabajo por hacer.

En definitiva, creo que dejando al margen estrategias (que da para ameno coloquio) el sistema competitivo de esta Catalonia Ultra Cup es retante y las premisas y novedades con las que parte de cara al corredor hacen buena pinta. Quizá este 2015 no podamos disfrutarla (lo dicho, algunos ya tenemos calendario bastante comprometido) pero en 2016 no descarto para nada meterme de lleno.

Salir de la versión móvil