Aunque formalmente se ha establecido el 28 de diciembre como el día que se celebra los Santos Inocentes hay gente que se empeña en alargar esa festividad a todos los que completan el año. Y, como no, el mundo del running, que siempre está a la última en copiar tendencias, repetir errores y hacer cachondeo continuo, está también por la labor. Aquí algunas de las mejores bromas e inocentadas que se suceden a lo largo del calendario.
– La ley de seguridad ciudadana del Gobierno. Deportistas al rico espacio público.
– El precio del 5k en la Mitja de Granollers. Ya van por los 28 euros.
– Que te vendan como servicios incluidos en la inscripción de una carrera aquellos que después tienes que apoquinar aparte.
– Los cajones de salida en formato lata de sardinas.
– Eso que llaman bolsa del corredor y que sólo es un recipiente con asas para transportar los flyers.
– Los organizadores que suspenden una prueba dos días antes de celebrarse porque no llegan al cupo. Toma entreno y sacrificio a la cubeta de reciclaje.
– Que siempre dé el viento de cara.
– El agua de coco.
– Tener que pedir un crédito para apuntarte a algunas carreras, comprar unas bambas y un GPS.
– Las riñoneras siguen estando de moda.
– Los pilones a la altura de los genitales.
– Carreras perfectas para hacer marca y que te pasas los dos primeros km andando ante la acumulación de corredores y la estrechez del recorrido.
– Hacer la marca de tus sueños en circuitos no homologados y a los que curiosamente siempre le faltan unos pocos cientos/miles de metros.
– El repecho que no aparece en el perfil de la prueba y te da la puntilla final que te hacía falta para convertir una carrera en un martirio.
– Que siempre tu cola para recoger el dorsal sea la de al lado.
– Que me sigas ganado en las carreras. Cabrón.
