Con los brotes verdes que definen el paso del invierno a la primavera la señorita Runis vuelve a hacer acto de presencia (eso sí, tras desperezarse y sacarse la mascarilla) y con la sana y altruista intención de solucionar todas las cuitas atléticas, esta vez enfocadas en aquellos que han decidido que su existencia solo tendrán algún tipo de sentido si cruzan la línea de meta de un maratón.
Y cualquier duda, confesión o drama que quieras contar será acogida con deleite en los comentarios por la señorita Runis.









