Para los que nos hemos enfrascado en reincidir con la distancia de Filípides ya sea porque una vez conseguimos yacer con ella y no hay manera de esquivar ese recuerdo imborrable o porque nos dio esquinazo pero esta vez sí, esta vez la conquistaremos; para aquellos que lo intentan la primera vez atraídos por los cantos de sirena de aquellos que quedaron embelesados y no paran de contarlo.
Nada, que queda un solo mes para la Marató de Barcelona y, que no os de un ataque de pánico, solo 8 días para la Maratón de Sevilla. Y que esto significa que a partir de ahora vamos a ser un manojo de nervios y nos vamos a volver casi más ñoños que esta carta de amor a la maratón.


