No me ando con rodeos, cuatro consejos cutres (pero que a mi me funcionan) para no acabar usando el Catálogo de excusas para una San Silvestre.
ALIMENTACIÓN
Como en cualquier carrera hay que llegar con la digestión ya hecha. O sea, que el rollo sobremesa eterna de carajillo y pastitas danesas hoy no toca. Dejando eso a parte, come como un día normal y corriente, no como si en cinco minutos se avecinara el apocalisis. Algo ligero como me hacen saber gente que le da a esto del correr bastante. Un poco de pasta mejor que meterse una hamburguesa doble (eso lo dejamos como recompensa tras la carrera), una pieza de fruta mejor que rebañar el bote de helado del congelador, e hidratarse con agua mejor que ponerse a saborear ese botella de vino de la cesta de Navidad.
El parte del tiempo es benévolo con los corredores (y consecuente con el cambio climático): Temperaturas suaves y un día soleado con alguna nube estorbando. Así que toca ir en pantalón (o mallas) corto y camiseta ligera (de manga corta o larga, a gusto del consumidor). Vamos, algo que es de calle. Quizá tendrás frío al principio pero luego, al calentar y (sobre todo) en carrera, te darás cuenta que con más tela hubieras corrido ahogado de calor.
RECORRIDO
El circuito es plano, planísimo, ideal para principiantes y también para hacer marca. Sólo hay que estar al loro en unos momentos concretos que con un poco de cabeza se solventan sin dificultad:
1) Salida: Ojo con la primera curva de derechas y el paso del puente sobre la Ronda Litoral, momento típico de empujones y efecto acordeón de acelera-frena. Lo más normal es que hagamos ese kilómetro más lento de lo habitual porque aún se tiene se que desperezar la marabunta de gente que se ha calzado las deportivas. No te obsesiones con recuperar de golpe el tiempo perdido, queda mucha carrera.
2) Un giro de 180º en el Passeig Picasso con el que hay que ir con pies de plomo, tomadlo con precaución.
3) Justo antes del avituallamiento hay un repecho durete, la combinación repecho + avituallamiento + calle Marina puede darte un patatús si vas excesivamente fogoso. Pilla el agua pero no la bebas de golpe, que no te falte el aire!
4) Carrers Marina, Àlaba y Ciutat de Granada tienen un leve desnivel positivo (vamos, que suben pero como si no lo hicieran). No es para nada apreciable a simple vista, ni nada que te sirva como excusa por si a esa altura ya vas doblado, pero no te obceques en clavar tu ritmo de carrera y da por bueno perder unos segundillos en esos kilómetros.
5) La recta final es más larga de lo que parece, así que hay que tener cuidado con no empezar el último sprint antes de tiempo, vaya a ser que todos aquellos que hemos adelantado nos den matarile en la última zancada y quedemos en un ridículo espantoso (sólo comparable al de vomitar borracho en un urinario nauseabundo horas más tarde).
Y como remate, unos sabios consejos encontrados en el foro de corredors.cat por el inefable y experto corredor ManoloM.
Suerte a todos!
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