Si el mundo del running es un ecosistema donde conviven las especies más heterodoxas de corredores, esa subespecie que se encargan de llevar los ritmos de carrera y arrastrar a buena parte de los runners con metas explicitas no podía ser menos. Y aunque cada liebre es un mundo, esta vez intentaremos hacer una clasificación más o menos consecuente por sus distintas formas de correr y de llevar a su manada hasta la gloriosa línea de llegada.
