Si el mundo del running es un ecosistema donde conviven las especies más heterodoxas de corredores, esa subespecie que se encargan de llevar los ritmos de carrera y arrastrar a buena parte de los runners con metas explicitas no podía ser menos. Y aunque cada liebre es un mundo, esta vez intentaremos hacer una clasificación más o menos consecuente por sus distintas formas de correr y de llevar a su manada hasta la gloriosa línea de llegada.
corredor novato
Momentos críticos de carrera: persiguiendo a la liebre
De pequeños perseguíamos el globo, de adolescentes lo pillábamos y cuando comenzamos a tener dos dedos de frente… volvemos en su busca y captura en ese chiquiparc para todas las edades que son las carreras populares. Y es que ya no basta con finalizar una carrera, ahora ya queremos llegar más lejos y, sobre todo, mucho más rápido, y si encima se consigue adelantando a unos cuantos de nuestros rivales, miel sobre hojuelas. Y para este cometido muchos corredores se apoyan en una figura clásica de las carreras populares: la liebre o pacemaker (si te pirras por usar el inglés/klingon del argot runner).

