Para los que hemos crecido en la edad de oro del Pressing Catch seguro que nos resulta familiar un insert que salta a mitad de los combates y que se resume en su lapidaria frase final: Por favor, no intentes esto en casa. Seguramente lo estabas viendo mientras probabas con tu hermano menor algún golpe maestro sin advertir que eso revistiera algún peligro a su integridad.
