Espero que en un tiempo pueda comentar con cierta sorna que yo sobreviví a una infernal mudanza, de mientras sólo me queda batallar para que no me engulla este maremagnum de muebles, defectos estructurales y litros de tóxico desengrasante. En breve (o sea, en nada) vuelvo a los tochos ortopédicos de texto sobre otro pozo sin fondo, el mundo del running (por si había alguien, que lo dudo, que se lo estaba preguntando). ¡Salud!