Mientras algunos nos quedamos en casa intentando levantar el país con el sudor de nuestras frentes (nótese que no hay ningún rescoldo de envidia en mis palabras….), otros más suertudos pudieron disfrutar de la inigualable Behobia, un acontecimiento runner que desde hace unos años ha sabido combinar los ingredientes correctos para conseguir una fórmula de éxito masivo. A saber: ambientazo, multitud y dureza. Dicen que al menos una vez en la vida hay que disputarla, porque eso de pasarlo por agua es sinónimo de pasárselo pipa.
Como con el tema del running uno poco a poco va extendiendo su red de contactos (y casi corresponsales), no puedo resistirme a compartir con vosotros las impresiones de una corredora popular de cajón como es Mon Carrera (hay apellidos que lo dicen todo). Espero que disfrutéis del texto y os sea útil para cuando queráis intentar hacer el salto a la que quizá es la más carismática prueba popular del calendario.
– Hola, te cuento unas cosillas de la Behobia para que te leas cuando tengas un rato, que es largo, jeje…Me acordé de tus post mogollón en cada avituallamiento ¡¡porque sólo había en un lado!! La verdad es que la organización, para ser una carrera tan mítica, a mi me decepcionó bastante. Bueno, a los cuatro que íbamos…
Feria del corredor (y bolsa)
La bolsa del corredor, al estilo franquicia Barcelona: Camiseta Adidas milikita y corta, muy chula pero los que la han sudado comentan que es como ir de transparente; un sobrecillo de esos de gel frío y…nada mas.
La Salida
Las indicaciones para llegar a Irún eran claras, todo bien organizado. Nosotros tuvimos problemas con el alojamiento ( esa historia la escribiré un día de estos, ahora me río pero menudo finde de nervios que pasamos) y dormimos en la misma ciudad la noche del sábado, así que no puedo opinar del tema del traslado en tren desde San Sebastián. Por lo que decía alguna gente, supongo que habría determinadas horas que se colapsó, pero también he visto fotos de otras personas en los que iban bastante vacíos.
La salida era estrecha, seis metros creo, pero no había aglomeraciones por lo de los cajones enfilados cada tres minutos.
En marcha
No se si la has hecho alguna vez, pero vamos, la altimetría la puedes ver en la propia web, es tal cual, sales y al km ya empiezas a subir.. Primer avituallamiento en el km 2,5 aproximadamente, pero solo en un lado: en el derecho, agua en vaso de cartón. Lloviendo y a ratos jarreando, imagínate lo incómodo que era beber de un vaso que a la que lo cogías prácticamente se te desintegraba en la mano. Y los que ibamos detrás, todo eso en el suelo ( le tenía que haber hecho una foto a las bambas y a los pantalones…pegata blanca por todas partes, jajaja). Y que conste que iban limpiando pero aun así se te caía la mitad por encima. Da igual, ya ibas empapada desde hacía dos horas y subiendo. Eso si, muchas manos dando vasos y animando mogollón.
En teoría, había baños anunciados por el recorrido, duchas y demás. Supongo que estarían, pero tampoco los vi. Ni yo ni ninguno de los cuatro del grupeto que la corrimos.
Entre sube y baja llegas al km 6 donde está situado el segundo avituallamiento, justo antes de empezar la temida subida de Gaintxurizketa. Y justo antes de enfilarla, pasando por un túnel debajo de la carretera, casi me echo a llorar. La peña gritando y con el eco del propio túnel…fue una pasada. Y claro, con esa emoción enfilas con la sonrisa en la boca y ni te fijas en el km y medio que tienes por delante cara arriba (que al final no es para tanto pero rascan las piernas ya).
Pasado, llegó la parte que me gustó más, los toboganes. Precioso. Estuve tentada de parar a hacer fotos, jaja, pero iba bien y me dije: «no jodamos Mon…».
El público
A partir de allí, ya había un avituallamiento cada dos km más o menos… y más o menos lo mismo. Por todas partes gente a porrón, y es alucinante porque se tiran TODA la mañana allí. Desde que pasa el primero hasta que lo hace el último. Alucinante. Te llaman por el nombre, ¡a todos! (esta vez iba en grupo con mas corredores). Te ponen las manos niños y mayores, te cantan, te gritan cosas en euskera…es una auténtica pasada. Si la has corrido [desgraciadamente tengo que admitir que NO, que es mi asignatura pendiente] ya lo sabes, pero es que estoy alucinada aún.. Sin duda, lo mejor, la gente.
El recorrido
Muy chulo, a mi se me hizo corta. El recorrido es muy entretenido, incluso el trozo que llaman la travesía del desierto, que es justamente los 2,5 km planos que pasa por un puerto en plan Dickens, pero aun así es muy divertida. Sobre todo en las bajadas se notan mucho que las piernas van flojeando. Intenté frenarme y no dejarme llevar por las pendientes, pero aun así….llegué al km 16 y pataplof..casi me da un chungo, porque fui un poco gilipichi de correr con un cafe con leche.. así que me clavé y subí un poco andando, nunca antes me había mareado. Me da rabia porque podía haberla hecho en 2 horas y 15 minutos… Pero bueno, da igual, no me quejo que para ser la primera es la que mas rápido he corrido. Fue como la Marató, iba mirándolo todo, cantando mi musiquilla y sonriendo todo el rato. Y realmente es en la que mas he sufrido, pero no de pasarlo mal, al revés, de darlo todo y pensar: » no paro no paro que esta va bien». Si es que…soy de Winterfell! Es una carrera realmente dura, pero yo debo ser masoca o algo.
Pues eso, una pasada de experiencia…pero nada que se pague con dinero.
Cruzando la meta
Nosotros habíamos quedado en un punto porque dos no corrían la Behobia y llevaban las mochilas. Pues aparece el que salio primero de los que la corriamos con un chubasquero. Al parecer se lo daban a todos al llegar…A todos… A saber hasta cuando porque nosotras ni los olimos…[Al parecer era un premio para los 5.000 primeros llegados a meta, algo muy discutible: como si no tuvieran el mismo mérito el que va más rápido que el que se pasa más tiempo corriéndola…]. Te aseguro que hacían falta, porque aunque hubo momentos de tregua, llovió casi todo el rato. Yo entre en meta llovizneando poco y nada mas pasar el chip se puso a jarrear otra vez.
*[entre corchetes mis indicaciones]
