Cuando algo lleva la coletilla por causas de fuerza mayor es mejor que te ates los machos. La octava edición de la Cursa La Maquinista tuvo que sucumbir a esta maldita expresión para al final verse obligada a cambiar de fecha de celebración (la intromisión de la Cursa dels Bombers ha hecho saltar todo por los aires) y, para más inri, verse perjudicada por una ola de calor que ha sido como añadir un extra de chocolate a un helado hipercalórico: un empacho, en nuestro caso de grados centígrados.
Ojo al dato: solo 76 corredores de los algo más de 1.500 finishers en la prueba del 10k han bajado de 40′, significativo de lo dura que ha sido la jornada. Todos los que habéis llegado a meta os podéis dar por satisfechos, hoy eso ha valido vale más que cualquier marca.








